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20100824

SALGASE DE ESE POZO

Este nuevo libro que vamos a resumir, es un libro muy esperanzador, escrito por una mujer valiente y estudiosa de la Palabra, una mujer cuyo testimonio de vida la ha llevado a compartir sus experiencias a través de un gran ministerio "Living Proof Ministeries" . A mi me encantan los libros de Beth ( he leido varios y he realizado dos de sus estudios bíblicos) pues se identifica mucho con el ser humano en su escencia verdadera, pecador y que necesita contínuamente la misericordia de Dios.
Sobre la autora

Beth Moore es una mujer que no solo fue una visitante del pozo, sino residente de este lugar oscuro que tuvo que ser liberada de muchísima tierra que había acumulado a través de su vida, lo cual la había dejado profundamente herida sin muchas esperanzas de ser sanada.

Beth, se identifica profundamente con el “cómo” y el “por qué” de la vida en el pozo y enseña cómo obtener la libertad que nos espera si alzamos nuestros ojos, voz y manos al Padre.

Beth Moore es maestra, escritora de libros y estudios bíblicos y viaja por todo E. U. y el mundo dando conferencias, es una esposa dedicada, tiene 2 hijos y es abuela.


INTRODUCCION DEL LIBRO


La vida puede ser terrible. Aplastante. Madres que pierden sus hijos, personas con cáncer, personas depresivas, rechazadas, abandonadas; seres humanos adictos, mujeres y hombres que perdieron el empleo o que se han dejado atrapar por los lazos del pecado.

¿ Cuántas peticiones de oración se pueden escuchar, cuántas de estas situaciones las hemos vivido o viviremos?

La magnitud de nuestras preocupaciones puede presionarnos de tal manera que, sin darnos cuenta, empezamos a caer, centímetro a centímetro en el pozo de la desesperación.

Puede ocurrir algo tan terrible que nos haga creer que nunca más volveremos a estar bien. O podemos cometer una falta tan grave que pensemos que Dios quiere que nos mantengamos permanentemente fuera de su vista.

La Biblia nos enseña que no hay casos perdidos. Que no hay residentes permanentes en los pozos excepto aquellos que rehúsen salir.

Toda persona puede conocer la completa redención de Jesucristo, el propósito de la vida y la plenitud del gozo.

Según nos dice Beth: “La pasión de mi vida es animar a la gente a que llegue a conocer y ama a Jesucristo a través del estudio de la Palabra y a lograr la libertad completa. Quiero que conozca el poder de Dios que puede desafiar toda adicción, sana cualquier aflicción y tapar cualquier pozo. Este libro fue escrito por una mujer que estuvo viviendo un largo tiempo en el pozo, a pesar de ser creyente, y con la cual te sentirás indentificado(a), sentirás que comprende tu situación y te dará testimonio y esperanza de que sí se puede salir del pozo.

SALGASE DE ESE POZO (Capítulo 1)


La vida en el pozo

Usted no tiene por qué quedarse en el pozo, aun si ha estado en él toda su vida, puede salirse. Tal vez usted sea del tipo de persona que trata de poner su pozo de lo más acogedor posible y que pese a eso no deja de preguntarse porqué no puede sentirse satisfecha allí. Tal vez deba dar gracias a Dios por n o estar satisfecha.

No se está hablando de dejar un sitio físico o de dejar un cónyuge o un trabajo,  la autora está hablando de un lugar del corazón de la mente, del alma personal, que llevamos con nosotros donde quiera que nuestras circunstancias físicas nos llevan. El ambiente a nuestro alrededor podrá haber cambiado, pero seguimios viviendo en ese mismo viejo pozo.

En las conferencias que dicta Beth alrededor del mundo, una vez  describe la vida en el pozo, pregunta “Cuántas de ustedes puede dcier que están en un pozo ahora mismo? “ Para nuestra sorpresa una cantidad apabullante de mujeres levanta la mano tímidamente y lo más impresionante muchas de ellas han ido a estudios biblícos por años, montones son consideradas exitosas y otras son vistas en sus congregaciones como modelos a seguir. Muchas mujeres espirituales……y desdichadas.

Ahora bien, cómo identificamos si estamos en un pozo:

1. Si te sientes atrapada. En el Salmo 40 habla de un lugar resbaladizo, enlodado, fangoso, de donde no se puede salir. Uno siente que el terreno siempre se hunde más, un sentimiento de estancamiento.

2. Usted no tiene donde apoyar el pie . En Salmos 69:2 David clamó “me estoy hundiendo en un cieno profundo, donde no puedo hacer pie”. Tenemos que aceptar que existe un enemigo tratando de hundirnos en ese cieno, de destruir nuestras vidas. Pablo, nos ruega en Efesios 6:11 “Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo”. Una manera de saber que se está en el pozo es que uno se siente inefectiva y sin poder para contrarrestar agresiones, problemas y tentaciones, pues sus pies están atrapados en el lodo. Un pozo es una tumba prematura que Satanás cava para usted, con la intención de enterrarla viva y aunque si es cristiana Satanás no tiene poder para hacer que se quede allí para siempre, irónicamente Dios no la va a obligar a que salga. Algunas cosas, gústele o no, están en nuestras manos decidirlas.

3. Ha perdido la visión: La luz del pozo es tan mala que ya no podemos ver las cosas que alguna vez fueron obvias. Nos sentimos tan enterradas en la situación en que nos encontramos que perdemos toda la pasión por el futuro que se nos ha prometido.

Luego de esta descripción Beth le pregunta a usted “Ha estado alguna vez en el pozo? “Está ahora mismo en el pozo? “  “Conoce a un ser amado que está viviendo en el pozo?”

Pues este libro se trata de esto, de ver cómo caímos en ese pozo y encontrar la salida hacia fuera del pozo.

SALGASE DE ESE POZO (Capítulo 2)

Capítulo 2


Cuando la lanzan a un pozo

Es cierto. A usted la pueden lanzar a un pozo sin hacer nada para merecerlo y sin querer meterse en él. La pueden echar directamente en la profundad del fango antes de que usted pueda reaccionar, tal y como José fue echado a un pozo por sus hermanos, sin merecérselo. Pueden haber diversas formas de lanzarla a un pozo:

1) Una tragedia inesperada

2) Una violación, una golpiza por un hombre celoso

3) Una madre o un padre con una enfermedad mental, alcoholismo o drogas.

4) Un marido que después de años de casada la deja por otra.

5) Un padre que abandona el hogar

6) Una madre cruel que deja a sus niños solos para irse a divertir

7) Una enfermedad grave que usted padezca

8) La pérdida de un ser querido como un hijo o uno de sus padres a destiempo.

9) El nacimiento de un hijo con problemas

10) Una perdida financiera

En fin hay innumerables causas que pueden lanzarla a lo más profundo de los sentimientos dañinos que se experimentan en el pozo.

De las tres maneras de entrar al pozo, ser echado en él no por algo sino por alguien, puede ser la más complicada de tratar, no solo emocional sino espiritualmente. Una de las razones es porque tenemos que perdonar a un culpable, o la persona que la lanzó es una persona que amaba y en quién confiaba.

¡Cuántas veces el enemigo ha usado a alguien para lanzarnos a un pozo, y después de hacerlo, esa persona se mantiene cerca y sigue su vida como si nada hubiese pasado, ve nuestra angustia, nuestra aflicción, pero no nos hace caso. Tal vez hasta nos desprecie por nuestra debilidad, todo esto nos hunde más en el pozo.

Pero la palabra clave para salir del pozo en el que usted fue lanzada es : perdonar. Hacer como hizo Cristo cuando dijo: “Ellos no tienen ni idea de lo que han hecho”. Quienquiera que haya sido que la lanzó a pozo, no tiene ni idea del intenso dolor que le causó. No tiene otra opción si quiere salir de ese pozo. Nada requiere más poder divino que el perdón, por lo que no hay nada más poderoso que perdonar. Mucha gente ve el perdón como una actitud pasiva, pero es una tremenda fuente de fortalecimiento.

Otra de las formas que usa Satanás para hundirnos más en el pozo es jugar con nuestras mentes para que no podamos distinguir entre las áreas que somos culpables y las que somos inocentes. El nos crea un sentimiento de culpabilidad donde no debe haberlo, es el acusador como dice la Biblia, Satanás sabe que una de las cosas más difíciles es perdonarnos a nosotros mismos y nos lleva a que cavemos nuestro profundo pozo.

En tercer lugar la otra forma usada por el maligno para mantenernos en la oscuridad del pozo es poner en nuestra mente dudas acerca del amor de Dios, pues El permitió que eso nos pasara. Pero piense que Dios no le hace mal a sus hijos, el es Santo, perfecto, en el no hay maldad, no hay oscuridad. Sus intenciones solamente pueden ser puras. Dios no deja que las cosas nos pasen accidentalmente, el ya ha considerado, sopesado y sabe las consecuencias de lo que nos pasa y por eso lo permite en su propósito soberano.

La abundancia de su experiencia la hace rica. Úsela en las personas que están heridas, ellas lo necesitan tanto, lo que Dios ha permitido en su vida, lo va a usar para dar esperanza y salvar muchas vidas, compártalo, de testimonio de la obra que Cristo hizo en su vida.

Si Dios le confió ese sufrimiento es porque Él confía en usted. Viva a la altura de lo que Él espera de usted!

20100823

SALGASE DE ESE POZO (Capítulo 3)

Cuando se resbala en un pozo


(Este capítulo se dividirá en 2 partes debido a su extensión)

A diferencia del pozo en el cual somos lanzados por otra persona o circunstancia, en este capítulo hablaremos del pozo en el que nosotras mismas nos metemos, sin haberlo planificado. De hecho, nunca se le había ocurrido caer en ese pozo , no lo vio de antemano, pero ahora está en un hoyo profundo y oscuro.

El hecho de que nadie la empujó sino que usted misma caminó por terreno resbaladizo,  al ladito del pozo,  le va a producir un sentimiento de frustración enorme pues culpará a su propia necedad e insensatez. En medio de las consecuencias agonizantes se angustia por lo que pudo haber evitado. Dice la autora, Beth Moore: “Ay muchacha, como conozco yo ese sentimiento! He estado en el pozo por esta causa y créeme que sé cómo se siente”. Pero examinemos algunas formas que expone Beth de cómo podemos  caer en el pozo sin querer:

• Solo quería controlar su peso, no convertirse en una anoréxica.

• Solo quería que le prestaran el dinero, se iba a esforzar por pagarlo, pues creía que necesitaba “ eso” para ser feliz, no tuvo la intención de ser deudora y no pagar.

• Solo necesitaba dormir un poco, no era su intención caer en la adicción a las pastillas.

• Su intención fue solo coquetear, parecía inofensivo, ambos estaban casados, no podía pasar nada, jamás pensó que caería presa del adulterio.

• Solo quería hacer un buen negocio, no consideró que el acuerdo que firmó estaba un poco : “dudoso” y lo llevaría a un problema legal.

• Su intención había sido tener un romance maravilloso y ahora no puede evitar fornicar.

• Su intención era ayudar a su hijo, ocultándole a su esposo lo que acontecía, para que no lo regañara, no pensó que su hijo se metería en un lío mayor.

Las trampas están armadas y usted cayó, ahora el enemigo, Satanás, usa los sentimientos de culpa para hacerle creer que no va a poder salir del pozo, pero escuche muy bien: ¡No importa cuan responsable y culpable sea de haber resbalado, Dios quiere que salga, si conoce a Cristo, sepa que usted tiene poder para vencer. Dios tiene una visión para usted, no importa donde haya estado, la intención de Dios es rescatarla, el la ama mucho, y el hecho de que usted haya cometido torpezas no disminuye su amor ni una onza. Esta vez en vez de darse usted misma un sermón y llenarse de sentimientos de culpa diga las palabras que dijo David:

No bien decía : “Mis pies resbalan”,

Cuando ya tu amor, Señor, venía en mi ayuda.

Cuando en mí la angustia iba en aumento,

Tu consuelo llenaba mi alma de alegría”

(Salmos 94:18)


Contínua en una próxima entrega

20100822

SALGASE DE ESE POZO (Capítulo 3, segunda parte)

Cuando se resbala en un pozo (segunda parte)

Recordemos que este libro analiza las 3 formas de caer a un pozo, la primera es cuando nos lanzan y ahora estamos analizando cuando resbalamos, queda para el capítulo 4, cuando saltamos al pozo.

En cada una de las situaciones descritas en la publicación anterior, Satanás usó la ignorancia para hacer que la persona se acercara lo suficiente a la boca del pozo como para resbalar y caer.

Uno de los regalos más invaluables que tendremos al salir del pozo es convertir esa ignorancia en sabiduría e integridad, conoceremos mejor a nuestro enemigo y su poder para engañarnos.

Aunque el padre de mentiras, como lo llama la Biblia, confecciona con detalles su plan, para que esté de acuerdo a nuestras debilidades individuales, su modo de operar tiene unos pasos comunes, veamos cuales son:

1. Distracción: La apertura inicial es una distracción pequeña, que luego se convierte en una gran distracción o una “fortaleza”, que la Palabra de Dios la define como “toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios (2da Corintios 10:5). Todo lo que se convierta en su mente en una preocupación más grande que la verdad y el conocimiento de Dios es una “fortaleza” que tendrá que ser derribada.

2. Adicción: Después de esa distracción en ese asunto, viene la adicción a esta situación, hábito, comportamiento, relación o persona. Las personas pueden ser adictas a sustancias pero también pueden ser adictas a relaciones dañinas. La etapa del adicto es muy triste, pues el individuo quiere abandonar lo que  esclaviza, sabe que le hace daño, pero cree que no puede. Fíjese en una persona anoréxica, a pesar del daño que observa que ocasiona en su cuerpo ese pensamiento obsesivo, se le hace muy difícil eliminar la conducta, lo intenta y vuelve a caer, es un círculo de esclavitud terrible.

Ahora bien, recuerde que la adicción no es la meta del Enemigo, sino la destrucción.

3. El tercer paso y final es la DESTRUCCION. Esta será lenta, muy sutilmente, poco a poco y sin usted darse cuenta, pero de manera progresiva.  En el caso de la anorexia hasta que no vea a la persona muerta no la dejará tranquila; en el caso de una persona en una relación pecaminosa, hasta que no destruya su familia, matrimonio e hijos, no se conformará. Pero aquí viene la buena noticia, Satanás TIENE LIMITES!. Si usted pertenece a Cristo (si no lo ha hecho no pierda el tiempo y entregue su vida a El), Satanás no le puede destruir, lo que sí puede es convecerla de que está ya destruida y es así donde la mantiene en el pozo. Pero ESCUCHE, NO ESTÁ COMPLETAMENTE DESTRUIDA TODAVIA !!!   Por más insensata que haya sido, por más que haya pasado, AVÍVESE!!. Sí.. aunque le haya ocasionado pérdidas tremendas, la misericordia inmensurable de Dios se va a manifestar, si usted está dispuesta a levantar sus manos vacías hacia El.

Ahora bien, es importante que usted también aprenda a distinguir las señales tempranas que estuvieron avisándole que usted se encontraba en terreno resbaladizo antes de que usted cayera en el pozo!. Este es uno de los aprendizajes más importantes de su estancia en el pozo: Necesitamos discernir desesperadamente cuando nuestras almas reciban el primer golpe y hacer un ajuste de inmediato.

 Aléjese ante la menor señal de que algo puede transformarse en un comportamiento que no le agrade a Dios. Si somos cristianas, el Espíritu Santo se encargará de mostrarnos cuando estamos caminando hacia el borde del pozo. Si alguna situación le está causando que se sienta atrapada o acorralada en una esquina, Dios le está avisando que esa situación no es buena para usted, ahora usted es quien finalmente elige cuál camino tomar.

Una observación final: El hecho de que usted esté leyendo este libro, revela que Satanás no logró llevarla al lugar que él había planeado, sino que Dios y su Espíritu la están guiando a buscar ayuda, clame a Dios, busque a Cristo y  usted va a salir del pozo en el que se resbaló, tal vez no de manera instantánea, pero SALDRÁ, CONFIE.

20100821

SALGASE DE ESE POZO (Capítulo 4) primera parte

Cuando saltas a un pozo

Usted puede saltar al pozo, esta es la tercera y última forma de quedar dentro de ese lugar oscuro, porque usted pude estar muy consciente de que está a punto de hacer lo incorrecto o insensato. Pero por cualquier motivo el deseo de querer hacerlo excede el buen sentido de no hacerlo.

Dice Beth Moore que ella ha saltado a unos cuantos pozos y no a va ser condescendiente en el tono que nos va a hablar en este capítulo, pues sabe que muchas cristianas alguna vez han saltado voluntariamente al pozo, en su trayectoria por esta vida.

Citando a Beth: “La única razón por la que no me quedé en el pozo, es porque después de muchas advertencias, Dios me lanzó tantas consecuencias devastadoras que casi me mata y logró de esta manera hacer que quisiera desesperadamente salir de ese lugar; tal y como dice Job 33:29-30

“Todo esto Dios lo hace

Una, dos y hasta tres veces

Para salvarnos de la muerte

Para que la luz de la vida nos alumbre”

Dios en su entrañable misericordia da muchas advertencias, tratando que evitemos caer en el pozo, pero es que en esos momentos no queremos escuchar las advertencias, queremos lo que queremos, así que nos tapamos los oídos con los dedos y …saltamos.

De las formas de introducirnos al pozo, ésta es la más grande y peligrosa porque está llena de consecuencias. Dios no puede ser burlado (Galatas 6:7-9), Dios mira atentamente lo que hacemos, cómo lo hacemos y por qué lo hacemos; El puede ver las intenciones de nuestro corazón. En 1 Crónicas 28:9 dice “El Señor escudriña todo corazón y discierne todo pensamiento”.

Los que saltan al pozo deben entender que no solamente tienen un corazón pecador sino que necesitan ser sanados, porque sus deseos son autodestructivos. No hay persona que necesite un doctor más que aquella que le gusta el veneno que la está matando.

Continuamos el capítulo en una próxima entrega


20100820

SALGASE DE ESE POZO (Capítulo 4, segunda parte)

Capítulo 4


Cuando salta a un pozo (segunda parte)

Muchas veces escuchamos en nuestro interior una voz que nos dice “¿ Qué es lo que quieres, hija mía?”, “ ¿Cuáles son sus deseos secretos?”. Piense bien sobre estas dos preguntas y ponga esos deseos delante de Él. Dios puede sanar incluso a quien llegue a tener el más desastroso “querer”.

Pero Dios utiliza esas transformaciones de nuestros deseos en querer hacer su voluntad,  para hacernos entender, poco a poco, que esas prohibiciones no son tal cosa, sino que el Señor siempre ha querido lo mejor para nuestras vidas, pues él sabe que una vez le demos rienda suelta a nuestros deseos sin control por parte de Dios, nuestra vida se volverá desastrosa y esto aplica a todos los ámbitos de nuestra vida.

Si Dios le prohíbe algo, mientras más pronto creamos y confesemos que es para nuestro bien, mejor vamos a estar.

Una relación o una persona que puede ser tentadora para nosotros precisamente porque es prohibida no es nada más que una puerta pintada decorativamente que sirve de entrada a un pozo grande y tenebroso. No importa que tan halagadora y atenta sea esa persona, si usted siente que esa amistad puede llevarla a una situación inmoral, aléjese, pues si no saltará directamente al pozo.

El “no” de Dios es un empujón rápido para alejarnos del pozo.

Tenga en cuenta que saltar al pozo se extiende más allá de los asuntos sexuales. El contexto es mucho más amplio, es cualquier cosa que Dios se toma la molestia de prohibir.

Finalmente Beth no dice: “Satanás me ha herido, pero no me ha devorado. Tal vez esté cojeando espiritualmente, pero gracias a Dios quien me sostiene y me urge a poyarme en él. Al menos puede caminar y usted también. Aléjese de ese pozo antes de que la mate.

20100819

SALGASE DE ESE POZO (CAPITULO 5)



Como salir del pozo
Usted puede salir de allí. Nosotros no necesitamos lidiar con nuestros pozos, necesitamos salir de nuestros pozos. Pero usted no puede salirse sola, aunque trate, nunca tendrá éxito.

Por más que quiera, o por más autosuficiente o petulante que quiera ser, no puede hacer esto sola. Alguien más la tiene que ayudar y en este momento usted puede optar por la ayuda de un ser humano o puede optar por la ayuda de Dios.

La intención de Dios ha sido que las personas se ofrezcan la mano mutuamente. El problema viene cuando optamos porque nuestro liberador sea un ser igualmente humano. Aunque parezca raro, otra persona sí puede sacarnos de un pozo, pero aunque trate no nos puede liberar. Nada es más fútil o nos deja más fracturados que confiar en que un hombre sea nuestro Dios.

La gente nos puede ayudar, pero no nos puede sanar. En ocasiones la gente nos puede sacar de un pozo, pero no nos pueden mantener afuera. Ni pueden poner nuestros pies en una roca. Cuando salimos de un pozo, si nuestra idea de estabilidad es estar parado sobre los hombros de otro ser humano, sus pies de barro inevitablemente se desmoronarán y nosotros caeremos.

Además los otros hombres se cansan cuando no ven resultados en nosotros, se alejan y nos abandonan porque ya somos un caso perdido.

Ahora bien, ¿ Significa esto que no debemos involucrarnos con al gente que está herida? Por supuesto que no! Realmente podemos tener un impacto tremendo sobre una vida en el pozo, pero de la siguiente manera:

Siendo un ejemplo, enseñándoles que es posible vivir fura del pozo, cuando vivimos de esa manera nosotros mismos; podemos impactar con oración; dándole aliento y sobre todo podemos impactar siendo persistentes en cuanto a dirigirlos a Jesús.

Solo Dios puede permanecer con nosotros a través de la duración y la profundad de nuestra necesidad; y la duración y la profundidad de nuestra tontería. El sabe cuando estamos engañando a otros o cuando nos estamos engañando a nosotros mismos. Isaías testificó: “Por eso el Señor los espera, para tenerles piedad; se levanta para mostrarles compasión” (30:18)/

20100818

SALGASE DEL POZO (Capítulo 6)

Capítulo 6


Los tres pasos para salir del pozo.

Usted puede optar por Dios, aunque no tenga idea de cómo trabaja El, usted puede optar por Dios.

Puede optar por el Hijo, quien pagó todo lo que usted debía, no solo para llevarla de la tierra al cielo cuando muera, sino también para llevarle del pozo al pavimento mientras usted viva.



Si está dispuesta a involucrar a Dios como su libertador del pozo, la relación que va a desarrollar con El va a ser la cosa más gloriosa que jamás le haya sucedido pero Dios quiere todo lo que usted tiene, Dios va a ser su libertador completamente o no lo va a ser, Dios rehúsa compartir su gloria.

¿ Está desesperada por salir de ese pozo? ¿ Y alejarse de ese ciclo que la vuelve a meter en él? Muchos de los cristianos que están en el pozo, van a la Iglesia porque piensan que se merecen si no el infierno, al menos una paliza dominical. Y así arrastran sus almas aporreads al auto, sintiéndose más derrotados y condenados que cuando llegaron.

Necesitamos encontrar unos pasos que nos ayuden a salir, basados en las Escrituras. Beth, la autora los númera de la siguiente manera:

1. Clame

2. Confiese

3. Consienta



Clame: Es difícil encontrar un concepto más repetitivo en las Escrituras que aquel que se refiere a que la intervención de Dios llega como respuesta directa a alguien que está clamando. Los Salmos están llenos de pasajes como: “El librará al indigente que pide auxilio y al pobre que no tiene quien lo ayude” (Salmos 72.12). O como el versículo que dice: “Al verlos Dios angustiados y al escuchar su clamor, se acordó del pacto que había hecho con ellos y por su gran amor les tuvo compasión” (Salmos 106:44-45).

Si bien es cierto que Dios nos libra de múltiples peligros y nos rescata sin a veces ni siquiera pedirlo, también es cierto que si no clamamos jamás le daremos el mérito al Señor, sino que le adjudicaríamos nuestra liberación a una casualidad.

Clame, abra su boca y diga: “Dios ayúdame!!! Dígalo de corazón, dígalo con todo lo que tenga por dentro, miera hacia arriba y clame!!.

CONTINUA EN UNA PRÓXIMA ENTREGA

20100816

SALGASE DEL POZO (Capítulo 6, segunda parte)

Después que haya clamado, como primer paso, ahora confiese.
La confesión en el sentido más amplio de la palabra, es el medio por el cual podemos abrir nuestros corazones y nuestras almas ante Dios. En la confesión usted le dice a Dios lo que está en su mente, le dice a Dios en que lío se ha metido, si hay alguien metida con usted, que la esta molestando, quien no la deja en paz o quien la ha herido. Incluso si piensa que Dios tiene la culpa de que usted esté en el pozo, confíeselo. Salmos 145:18 dice : “El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan de verdad”.

Ahora bien, lo primordial es confesar sus pecados. Al prepararse para salir del pozo, confiese cada pecado de sus propias acciones, palabras o pensamientos que cree contribuyeron a su derrota. Aún si otro la lanzó en el pozo, examine su corazón para ver si hay raíces de amargura o falta de perdón.

Pero luego de confesarnos debemos aceptar el perdón de Dios pues en 1 Juan 1:9 dice : “Si confesamos nuestros pecados a Dios, quien es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad”.

El tercer paso es consienta. Esto significa entender, aprobar y confiar en que Dios quiere que salgamos de ese pozo. Es esperar en Dios mientras El empieza a mover a empujar y a cambiar las cosas para su liberación.

Y ahora una recomendación muy importante, clame, confiese y consienta con la boca, usando su voz.

Su fé va a ser fortalecida cuando oiga su propia voz pronunciando las palabras de Cristo. Las Escrituras pueden usarse como oración, pues muchas veces nuestros retos son tan abrumadores que no podemos pensar en las palabras correctas que necesitamos en ese momento.Use por ejemplo los Salmos, y conviértalos en su oración personal.

Por último esté alerta:  El enemigo sabe que si puede hacer que usted deje de orar, podrá hacer que usted se quede en el pozo. De hecho, en los días en que se sienta más derrotada, más itimidada o rendida por su situación, considere mejor, en vez de no orar, hacer varias series de los pasos durante el día, involucrando la Palabra de Dios. Al enemigo nada le hace más daño que la espada del Espíritu y las Escrituras están definidas en la Biblia, como una espada de dos filos.

20100815

SALGASE DE ESE POZO (Capítulo 7)




Esperando la liberación de Dios

A pesar de las apariencias, cosas inmensas suceden cuando usted espera en el Señor para que la libere de ese pozo y empiezan en el momento que usted que usted clame.

Nunca pensé que Dios no está trabajando mientras usted espera. El está haciendo lo que nadie más puede hacer. Mire lo que dice Isaías 64:4:

Fuera de ti, desde tiempos antiguos
Nadie ha escuchado ni percibido
Ni ojo alguno ha visto,
 A un Dios que , como tú
Actué en favor de quienes en El confían

Si sus ojos pudiesen ver cómo Dios mueve sus piezas como un tablero de ajedrez para obtener el máximo impacto, se quedaría con la boca abierta.

Debemos entonces anticipar la liberación inevitable y absoluta de nuestro pozo, esperar confiadamente en que sí existe un plan a nuestro favor.

Tenemos que mantenernos como centinela, concentradas en nuestro objetivo. Alerta. Después de clamar al único y verdadero Liberador. Las escrituras nos aconsejan ejercer diariamente la confianza inquebrantable de que Dios ya viene a nuestro rescate.

Mientras usted espera que Dios trabaje y manifieste su liberación, agárrese del tan fuerte como pueda. Pídale que le permita estar consciente de Él, más de lo que lo haya estado toda su vida. Únase a Él con todas sus fuerzas, par a que en última instancia, vaya donde quiera que Él vaya. Agárrese fuerte y no lo suelte.

20100814

SALGASE DEL POZO (Capítulo 8)

Capítulo 8

¿Cómo sabes usted que ya no tiene que esperar y que finalmente está fuera del pozo? Una forma es cuando se da cuenta que , después de toda ese resbaladero, sus pies están firmemente plantaods sobre una roca y tiene un lugar firme donde pararse.

Dios es excesivamente paciente y misericordioso. El estará ahí para cada necesidad urgente y para cualquier tempestad repentina, pero Dios no es una farmacia con ventanilla para hacer pedidos sin bajarse del auto. Dios está disponible para usted todos los días de su vida, no solo cuando está apurada.

Ahora bien para salirse del pozo hay que DECIDIRSE. Dios nos da un lugar firme en qué pararnos, su hijo Jesucristo, pero El no obliga a nadie a aceptarlo. Mientras no se decida a aferrarse a Dios y a depender de su poder, su vida será igual a estar parada sobre una cáscara de banana. Estará mas o menos firme mientras que el viento esté calmado, pero cuando azote la tormenta y la aguas crezcan, la resaca la dejarán rebuscando aire fresco.

El problema es que la vida en el planta Tierra consiste en una crisis tras otra. Las circunstancias le ofrecerán invitaciones incesantes para que regrese al pozo, así que si no está parado en un terreno firme se resbalará de nuevo. Tener un lugar firme no significa tener una vida fácil y que las tentaciones no van a atacar. No significa que no va a pecar, pero significa que no va revolcarse y a hundirse en la práctica constante de un pecado.

Solo significa que pase lo que pase usted ha tomado su determinación, ha establecido su posición de antemano ante las tentaciones del enemigo de devolverlo al pozo y se ha decidido a confiar en quién la sostiene.

Es bueno que tenga pendiente que algunas relaciones necesitan cambiar (familiares, amistades) y otras terminar para que usted pueda salir del pozo. Muchas veces usted se dará cuenta que el pozo era lo único que tenía en común con esas personas. A veces dejar ir o alejarnos de una persona puede ser lo más amoroso que podamos hacer por nuestro prójimo y lo más agradable para Dios.

Sea valiente, querida ¡Sea valiente!, haga lo difícil, luego vendrá la recompensa y podrá respirar aire puro, aires de libertad.




20100810

SALGASE DE ESE POZO (CAPITULO 9 Y 10)


Cantar una nueva canción y una vida sin pozo

Usted va a tener una nueva canción en sus labios, un himno de alabanza a Dios. Esta es la segunda manera en la que va a saber que dijo adiós al pozo.

Nada obstruye más la traquea a la hora de alabar a Dios como el aire contaminado de un pozo. Pero una canción de alabanza, cantada libremente y ofrecida espontáneamente es una de las características más ostensibles del gozo en la tribulación.

De la misma manera usted sabe que está fuera de ese pozo cuando percibe que Dios ha puesto una nueva canción en sus labios. Esto no significa tal vez que el dolor que causó estar en el pozo desapareció, solo significa tal vez que ya no está estancada, que ya no está en oscuridad.

Nuestra visión ha regresado, y la esperanza ha vuelto de nuevo a nuestros corazones. Un testimonio de la bondad de Dios brota del pozo hacia los labios. La música cobra vida y de repente le pone palabras a sus sentimientos.

Ahora bien, la vida en esta tierra no será fácil, pero nunca tendremos que vivir en el fondo de un pozo. Claro que aún tendremos días malos, pero si estamos firmes en la roca, cultivando nuestra relación con el Señor, sabemos que vendrán tropiezos pero que caídas a pozos profundos no volverán a suceder.

Terminamos citando a un gran predicador, Charles Spurgeon:

“Él me dijo: “Levántate”, y bien que lo hizo porque he estado demasiado tiempo yaciendo en medio de la mundanalidad. Él ha resucitado, yo he resucitado con Él, ¿ por qué entonces debo aferrarme al polvo?.... Pero Señor, ¿cómo puede un pedazo de arcilla salir del pozo tan horrible? Ay, levántame, sácame. Tu gracia lo puede hacer. Envía tu Espíritu Santo para que encienda las llamas sagradas del amor en mi corazón, y seguiré ascendiendo hasta que la vida y el tiempo queden atrás, y realmente salga de allí”.


Que Dios te bendiga y te guarde!!
Jackie