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20120610

Sea Agradecido, su camino al gozo: Introducción

Su invitación a la transformación


"El Señor me ha mostrado cuán vital es adiestrar mi corazón a responder ante todo en la vida con un espíritu agradecido, incluso en circunstancias y épocas difíciles" Así inicia este capítulo Nancy Leigh DeMoss.

La falta de gratitud se manifiesta en nerviosismo, quejas y resentimientos, ya sea dentro de los límites de nuestros propios pensamientos o aun peor, al expresarles nuestros pensamientos a los demás.

Ser agradecido no se consigue sin esfuerzo o intencionalidad. Es una decisión que requiere renovar constantemente nuestra mente con la verdad de la Palabra de Dios, determinar que nuestro corazón se deleita en Dios y sus dones y disciplinar nuestra lengua para decir palabras que reflejen su bondad y su gracia, hasta que un espíritu de agradecimiento llegue a ser nuestra respuesta reflexiva ante todo en la vida.

Si usted se da cuenta que el desaliento, la depresión, el temor o ansiedad lo acompañan frecuentemente, puede que tienda a atribuirlo a las circunstancias difíciles o dolorosas que está atravesando. Pero quiero que entienda que aunque la etapa o las circunstancias de su vida sean adversas, su estado de ánmio está más relacionado con su necesidad de desarrollar un corazón agradecido que con las circunstancias dolorosas que está atravesando.

De qué otra forma puede explicarse que haya creyentes en todo el mundo, que sobreviven con mucho menos de lo que la mayoría de nosotros pueda imaginar, y sufren el tormento de continuas pruebas y tragedias, pero aún así manifiestan paz y un gozo incontenibles?

La gratitud no es simplemente una virtud secundaria en la vida cristiana; es vital. Y es transformacional. Un espíritu agradecido, enraizado en el fundamento de la bondad y la gracia de Dios, causará un efecto radical en la manera de ver y responder ante todo en la vida.

20120609

El poder de la gratitud (Capítulo 1)

La gratitud no ocupa siempre un  lugar muy preponderante en la vida del cristiano. La mayoría damos más importancia a virtudes como la fé, la obediencia, el sacrificio pero no ubicamos en esta lista a la gratitud.  Pero tratar de mantener una fé constante sin gratitud y con el tiempo su fé habrá olvidado cuál es la escencia de su devoción y se convertirá en una práctica religiosa ineficaz y hueca.

El pastor John Henry Jowett dijo "Cada virtud separada de gratitud está lisiada y camina con dificultad por la senda espiritual". La persona cuya gratitud es el producto derivado de una respuesta a la gracia redentora de Dios, mostrará la vrerdad del evangelio de un modo atractivo y conveniente.

La gratitud es un estilo de vida. Un estilo de vida bíblico, difícil y motivado por la gracia y aunque en cierto sentido todos pueden ser agradecidos, la verdadera gloria y el poder transformador de la gratitud están reservados para los que conocen y aceptan al Dador de cada buena dádiva.

Ante cada circunstancia de nuestra vida, podemos decidir  responder de una de las siguientes maneras: me puedo quejar o puedo alabar!

Cuando sucumbimos ante la queja, la murmuración y la lamentación, terminamos en un tobogán destructivo que finalmente conduce a la amargura y a la ruptura de relaciones.  Por otro lado cuando decidimos alabar y dar gracias, especialmente en medio de circunstancias difíciles, hay una fragancia, un brillo que mana de nuestra vida, que bendice al Señor y a los demás.

20120608

Culpa, gracia y gratitud (Capítulo 2)

Los creyentes conocen muy bien la palabra "eucaristía" (el término litúrgico más conocido por nosotros es Santa Cena) y esta palabra proviene del griego "eucharistia" que significa "accción de gracias" cuya raíz es "charis" que significa a su vez "gracia".

Dice el apostol Pablo en Romanos 5:20 que cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia. Sí, en respuesta a nuestros pecados y nuestra culpa, Dios derramó sobreabundante gracia. Entonces no deberíamos responder a la sobreabundante gracia con una extraordinaria gratitud?

Pero la gratitud del cristiano no es aquella que expresamos a Dios cuando todo lo que esparmos no sale bien, esa gratitud no nos distingue de los no creyentes. La gratitud del cristiano es aquella que se pronuncia cuando se reconoce las bendiciones de Dios, aun en medio de las dificultades y problemas, confiando en su soberanía y amor por nosotros.

Puesto que Dios nos ha dado un suministro de gracia tan grande, en realidad es como si El fuera el que diera a través de nosotros. Nosotros damos de la abundancia que Él ya nos ha dado. 

Al nosotros impartir de esa gracia, ayudando a los demás con sus necesidades espirituales y físicas cooperamos para que se produzcan acciones de gracia a Dios en cada persona que es objeto de nuestra contribución, osea que otros están alabando a Dios debido a nuestra gratitud y contribución producidas por la gracia.

Es como el ciclo de la lluvia:  Lo que hemos recibido verticalmente de parte de Dios, ha incentivado una profunda gratitud e regreso a Dios. Y de su abundancia, hemos sido inspirados y facultados para distribuir dádivas de gracia horizontalmente en todas las direcciones, lo cual a su vez motiva aun más acciones de graicas de regreso verticalmente a Dios desde otras fuentes, a raíz de lo que hemos hecho (o mejor dicho, de lo que Dios ha hecho a través de nosotros).

La gracia no solo se recibe y se acumula, sino que diariamente se extrae de ella y se multiplica. Eso es lo que hace la gratitud cristiana.

20120607

Cuando no se dan las gracias (Capítulo 3)

La ingratitud es una de las armas más letales de nuestro enemigo. Nuestros hogares y nuestras iglesias están sufriendo horrendamente sus efectos. Mucho de lo que está mal en nuestra vida puede tener su raíz en la ingratitud.
Pero cuales actitudes pueden provocar la ingratitud:
  • Expectavivas irrealistas: Confiamos en otras personas para que suplan nuestras necesidades físicas, emocionales y sociales en lugar de confiar enDios. Cuando esas personas nos decepcionan en vez de estar agradecidos por el inmutable amor de Dios y su fidelidad en cumplir nuestras necesidades, esas expectativas no cumplidas terminan por convertirse en un resentimiento que envenena nuestro corazón.
  • Falta de memoria: la falta de memoria y la ingratitud van de la mano. Debemos recordar que El ha suplido fielmente nuestras necesidades y nos ha sustentado con su gracia. Dios nos manda a recordar su bondades.
  • Presunción: Cuando comenzamos a pensar que nuestra casa, automóvil, ropa o cualquier situación o persona es menos de lo que nos merecemos, la ingratitud encuentra todo oxígen que necesita pqara proliferar. Nuestra cultura está plagada de un altísimo nivel de sentirse merecedor.
  • Comparación: esto es llevar la cuenta de lo que tienen los demás y perturbarse por no tener lo mismo que ellos.
  • Dejar de ver la gracia de Dios: Somos deudores, somos los que debemos. Las misericordias de Dios que se renuevan cada mañana (Lam 3:23) no son bendiciones que merecemos, sino la graic que proviene de la tierna mano de Dios.
Oremos al Señor para que nos perdone por olvidarnos a menudo de su bondad, por actuar como si merecieramos algo más de lo que hemos recibido. Oremos para que nos conceda un corazón que siempre abunde y sobreabunde en gratitud hacia El y hacia los demás.

20120606

¿Por qué deberíaos ser agradecidos? (Capítulo 4)

Alguien ha dicho: "Si no puedes ser agradecido por lo que te ha sucedido, sé agradecido por aquello de lo que te has librado". 
La persona que ha decidido hacer de la gratitud su actitud y estilo de vida puede verlo todo- TODO!- a través de los ojos de la gratitud.
La acción de gracias nos lleva ante la misma presencia de Dios, pues nos da paz.

En cada situación de nuestra vida debemos aplicar la siguiente fórmula: oración + acción de gracias = paz .

Cuando la oración se asocia a la gratitud, aún en medio del dolor, Dios nos cubrirá con su paz, tal y  como Pablo nos dice en Felipenses 4:6-7  "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones  y vuestros pensamientos en Cristo Jesús". Es una promesa.

Las únicas personas que pueden mantener un flujo constante de acción de gracias entre ellas y Dios son aquellas que saben quienes serían, que sería de ellas y dondes estarían si El no hubiera intervenido y las hubiera salvado de si mismas.
El corazón agradecido que desborda de gozao no se logra en un momento, es el fruto de miles de decisiones. Es un patrón y hábito santo que con el tiempo se convierte en un nuevo músculo de nuestra 
nueva composición espiritual.

Procure tener un corazón agradecido, evalúe y sabrá si está creciendo o menguando en la gracia.

20120605

De la queja a la alabanza (Capítulo 5)


Hay dos clases de individuos: los agradecidos y los desagradecidos. Es la diferencia entre desperdiciar la vida y saber aprovecharla. 

Una persona agradecida es una persona humilde, mientras que la ingratitud revela un corazón orgulloso. 

Cuando estamos conscientes de dónde Dios nos ha sacado, donde podíamos haber terminado si El no hubiese intervenido, responderiamos igual que el padre de Nancy Leigh DeMoss cuando le preguntaban : "Cómo estas?"  él contestaba:  "Estoy mejor de lo que merezco".  Cuando pensamos que merecemos más de lo que hemos recibido, somos orgullosos y por lo tanto malagradecidos.

Los individuos agradecidos son personas afectivas que buscan bendecir a otros mientras que los desagradecidos tienden a centrarse en sus necesidades, heridas, deseos, cómo los han tratado, decepcionado o herido.

Nancy nos dice en este capítulo: "He hablado con muchas mujeres que siempre están tristes o deprimidas y luego de escuchar muchas razones, he llegado a la conclusión de que una de las causas más frecuente de su melancolía y hastío, es no ser una persona agradecida, pues están aferradas a sus derechos, y cuando los demás no actuan como ellos esperan se entristecen o se quejan.

Todos sabemos cómo es estar rodeado de personas que constantemente ven la vida a través de lentes negativos, éstos son los que solemos evitar y evadir.
La gratitud hace que los demás quieren estar a tu lado porque tu actitud positiva los impacta. 

20120604

¿Cómo puedo dar gracias? (Capítulo 6)

La gratitud nace en aquellos corazones que se toman tiempo para pensar en las misericordias del pasado

En este capítulo se analizarán  algunas maneras prácticas de cultivar un corazón agradecido. No solo convencional y oficial, sino un nuevo estilo de vida. 

La Expresión: La gratitud no es el juego de a ver quién aguanta más tiempo callado. Debe expresarse tanto a Dios como a los demás, la gratitud que se calla no le sirve a nadie. Es necesario expresar los pensamientos de gratitud con palabras de agradecimiento.

El Canto: Otro aspecto de la acción de gracias que a menudo encontramos en las Escrituras es la expresión musical. En el servicio de la iglesia. Mientras conduce el auto, mietras barre el patio, mientras trabaja. Cualquier oportunidad es un buen momento para expresar un cántico de gratitud.

La Postración: Orar es más que pedir. La oración es un instrumento de alabanza y agradecimiento. Piense en la composición general de sus oraciones. ¿Están desequilibradas con demasiadas peticiones? ¿Están plagadas de quejas? ¿O -aún en esos momentos en los que siente la necesidad desesperada de la intervención y el obrar de Dios - sus oraciones incluyen expresiones de gratitud?

En Privado y en Público: Para que la gratitud produzca gozo en nuestro corazón, debe expresarse en todo lougar y en toda oportunidad, tanto en privado ante Dios como en público ante los demás. ¿Cuán agradecido a Dios está usted cuando nadie está mirando? ¿Cuán rápido es para dar gracias a Dios cuando todos están mirando? ¿Cuánto espacio ocupa la gratitud en su interacción con los demás?.

La gratitud debería ser un acto constante de cada hora, de cada día, de toda la vida.

20120602

Gracias por todo (Capítulo 7)

Gracias por todo


¿Quién más que un cristiano puede agradecerle a alguien por una buena comida, un buen momento o un buen esfuerzo, al saber que ello no solo ha sido el obsequio de otra persona, sino, a fin de cuentas, del Dios vivo?

Solo cuando la gratitud por los innumerables ejemplos de la gracia divina abre nuestros ojos, podemos ver suficientemente claro para seguir avanzando en medio de este mundo corrompido.
Las Bendiciones materiales

Debemos estar conscientes de que la más mínima cosa que tenemos y de la que gozamos es provista por Dios en nuestras vidas. El hecho de que tengamos agua caliente, alimentos, una cama donde dormir, libros, iglesia, pasta dentífrica.....nos debe mantener en contínuo agradecimiento pues muchas personas no disfrutan de estas cosas básicas. Si nos engañamos a nosotros mismos y creemos que los artículos de la vida cotidiana provienen del supermercado en vez de la gracia divina, entonces sencillamente estamos pasando de largo innumerables razones para alabar sin darnos cuenta siquiera de ello.

Las bendiciones espirituales

Nancy nos recuerda: mi lista incluye cosas como la paz con Dios, ser adoptada como un miembro de su familia, ser salvada de su ira y tener un proposito por el cual vivir.  Dar gracias por un maravilloso intercesor, Jesucristo. Por el Espíritu Santo que me acompaña. Le agradezco por darme un abogado, un defensor que dirarimente me defiende de las denuncias y acusaciones de Satanás. Le agradezco por restarurar mi alma, porque me da la fuerza para no tropezar....la lista es larga.

Las bendiciones de las relaciones

Dios nos envia dádivas por medio de amigos, familiares, compañeros cristianos.  ¿Ha hecho alguna vez un cuidadoso inventario de las personas que han conmovido su vida?  ¿Ha invertido tiempo en darle gracias?

Cuando nos detenemos a pensarlo, verdaderamente somos personas bendecidas. Pero ello no siggnifica que la vida sea fácil.  Algunas veces nuestros problemas parecen sobrepasar en número (o al menos en peso) a nuestras bendiciones.  Podemos ser agradecidos en todo ti

Pero no sin sacrificio (capítulo 8)

Pero no sin sacrificio


Hasta ahora hemos abordado la gratitud desde mucho ángulos: qué es, qué no es, qué siginifica. Pero ningún debate acerca de la gratitud cristiana puede estar completo sin ser francos y sinceros acerca de algo más; cuál es el costo. Y cómo puede sobrevivir- y proliferar- en medio de gran dolor, pérdida y adversidad.

No, los días no siempre son fáciles. Las noches pueden extenuar completamente a una persona y someterla a pocas horas de sueño.

Aquellos que dicen "No" al resentimiento y "Sí" a la gratitud, incluso frente a un dolor intolerable, una pérdida incomprensible y una adversidad continua, son los que realmente sobreviven. Éstos se paran delatne de una ola de recuerdos, amenazas, pérdidas y tristezas y contestan, con gratitud.

La pregunta que nos debe mover es la que sintió Helen Roseveare, misionera médica, secuestrada por guerrilleros en el Congo, cuando sintió que  Dios habló a su corazón y le dijo:  ¿Puedes agradecerme por haberte hecho pasar por esta experiencia, aunque nunca te diga por qué? 

Muchas veces ser agradecidos requiere de un sacrificio, puede tener un costo y requiere de fé. Se nos pide que creamos en la soberanía  y bondad de Dios, que  sobrepasa nuestro entendimiento.

La decisión que usted y yo tenemos que tomar es: ¿ Solo daremos la gloria a Dios por la parte de nuestra vida que sale como nosotros queremos?

He aprendido, nos comenta Nancy, que independientemente de cómo me pueda sentir, cualquier cosa que me haga necesitar a dios es una bendición. Ya sea una decepción, un sufrimiento o una aflicción mental o relacional.

Sí, dar gracias "en todo" puede requerir sacrificios. No, puede que su situación no cambie, tal vez ni siquiera un poco. Pero lo colocará en la única posición donde podra experimentar todo lo que Dios desea para usted a través de esta etapa de la vida.

Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca (Sal 34: 1)

20120601

Un cambio gratitudinal (Capítulo 9)

Un cambio gratitudinal 


Todo está en la manera de ver las cosas. Es una cuestión de actitud. 
Las conductas nuevas comienzan con una mentalidad nueva. Para lleagar a la transformación personal se requiere un cambio de perspectiva.

No quiero que se desaliente por las crisis inevitables de la vida. Quiero que descubra que Dios nos da poder para permanecer fuertes en medio de los ataques de confusión y condenación del enemigo.

Estas pérdidas, fracasos e injusticias hechas en su contra son reales. Pero sin duda alguna, no son comparables a los planes y propósitos superiores de Dios. Y cuando usted le permite a Dios hacer su voluntad en su vida, Él puede ser Aquel que produzca en uested el querer responder y reaccionar de manera "sobrenatural". 

Usted puede ser transformado en una persona conocida y caracterizada por la gratitud. Dios puede hacerlo en usted. Aquí se ponen algunas pautas para mostrar gratitud de manera práctica.


  • Tomese un tiempo para concentrarse en la gratitud:  Puede buscar en la concordancia de su Biblia pasajes que hablan sobre la gratitud; podría registrar en un diario personal sus bendiciones
  • Haga balance de sus cuentas de gratitud: Quién merece o necesita una palabra de agradecimiento de su parte? Piense en las personas que merecen muestras de gratitud de su parte, familia, amigos, hermanos, empleados.
  • Envíe cartas de agradecimiento: Tomese un tiempo para enviar una tarjeta o un mail de agradecimiento. Exprese sus sentimientos tan frecuentemente como le sea posible
No importa cuán mal se pongan las cosas, no importa qué le digan a los demás, no importa cuánto tiempo le llevoe o dónde lo lleve, descargue todo el peso a los pies del Señor cada noche, sea agradecido por la fortaleza que le dio ese día y espere en su misericordia que es nueva cada mañana.