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20100929

CREERLE A DIOS (Capítulo 1)

Capítulo I


Tu tierra prometida

¿ Funciona? Me refiero a aquello en lo que crees, tu fé? ¿ Realmente funciona? La intención de Dios siempre ha sido que la vida del creyente “funcione” y la única manera en que impactaríamos al mundo y a la próxima generación es demostrando que nuestra fé en Cristo es real y que “funciona”.

Debemos pensar que los que han creido en el Señor tienen la salvación asegurada, así que la razón principal para la cual Dios nos dejó en esta tierra después de salvarnos es para que nuestro cristianismo impacte y sea eficaz muestre frutos y de testimonio de la fé que vive en nosotros, entonces ¿ por qué aceptamos la mediocridad?

Creo, dice la autora, que muchos de nosotroso estamos vagando en el desierto, mientras la Tierra Prometida está al otro lado del río, y en relación a esto Dios nos ha prometido varias cosas, así como hizo con el pueblo de Israel mientras vagaba en el desierto:

1. Dios nos prometió un lugar de bendición. La bendición por obediencia (al igual a la que se le prometió al pueblo de Israel) no implica una vida fácil, ni posesiones, ni éxito financiero. La bendción consiste en inclinarse para recibir las expresiones de favor divino que, en algunos lugares recónditos del corazón y la mente, hacen que valga la pena vivir.

2. Dios nos prometió un lugar donde El produce una gran cosecha. En Juan 15:8 dice “Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos.” Mi querido amigo ¿ Puedes aceptar la verdad de que tu Padre celestial quiere mostrarte su gloria usando tu vida para producir abundante fruto? Tu tierra prometida personalizada es el lugar donde tú ves que dios cumple las promesas de una gran cosecha a través de tu vida. Pero ni tu llamado ni el mío son obligatorios, Dios logrará lo que preparó para el cielo y la tierra independientemente de lo que hagamos tu y yo, pero nosotros decidimos si vamos a ser parte de su proceso divinio en nuestra generación.

3. Dios nos prometió una morada de gran victoria sobre nuestro enemigo. Una de las maneras en que podemos medir la efectividad de nuestra fé es examinar con cierta constancia si se hace realidad nuestra posición bíblica de “más que vencedores. Si no hay opositores, nunca seremos victoriosos. Como seguiremos viendo en nuestro viaje, cuando Dios les dio a los israelitas la Tierra Prometida, le dijo que tendrían que librar violentas batallas para tomar posesión de lo que les pertenecía. En la economía de Dios, vale la pena pelear por lo que vale la pena tener.

CREERLE A DIOS (Capitulo 3)

Guerras y también maravillas


Si deseamos ganar nuestras batallas tendremos que reconocer quien es que está contra nosotros y prepararnos por adelantado para la batalla. El apóstol Pablo dice en Efesios 6:12-23 “Nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales. Por tanto, pónganse toda la armadura de Dios”.

Entre las piezas de la armadura que se indican en el versículo 16 dice “Sobre todo, tomad el escudo de la fé, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno”.

Nuestras batallas más difíciles invariablemente están relacionadas con cuestiones de fé: ocasiones en que somos tentados a pensar que la Palabra de Dios y sus caminos no han de funcionar en nuestro caso, que él nos ha abandonado, que nos ha desilusionado, o que no nos ha ayudado. Si Satanás puede lograr que dejemos el escudo de la fe, sabe que no podremos permanecer en pie por mucho tiempo. Por eso tenemos que responder con la Palabra de Dios a los ataques de duda, distorsión y engaño, el dardo de fuego se apaga y el enemigo recibe otro impacto.

El deseo de la autora de este libro no es solo que tengas suficiente fé para vencer tus batallas sino que veas asombrosas hazañas en tu vida, pues en Juan 14:21 Jesús prometió que El y su Padre se revelarían a aquellos que los aman y procuran caminar en obediencia. Dios lleva a cabo muchas cosas a nuestro alrededor pero debemos estar dispuestos a mirar con detenimiento para así poder maravillarnos de su obra en nuestras vidas y de las oraciones contestadas y las intervenciones de El de manera evidente.

Si Dios lo dijo, quiero creerlo. Si Dios lo da, quiero recibirlo. Si Dios lo muestra, quiero percibirlo. Si Satanás lo hurtó, quiero recobrarlo.

CREERLE A DIOS (Capítulo 4)


El es quien dice ser
Tu y yo tenemos que saber que Aquel que hizo un pacto con nosotros por medio de la muerte de Jesucristo, es Aquel que está sentado en el trono del universo y que creó el cosmos por la palabra de su poder.
Cualquier intento humano de definir a Dios simplemente lo minimiza. Tratamos que Dios entre en nuestros limitados libros de texto. Queremos que se calme y no sea tan….bueno, que no sea tan Dios. Optamos por creer solo aquello que podemos aceptar desde la perspectiva humana. Nuestro orgullo y nuestra desesperación por sentirnos hábiles e inteligentes ha hecho que no estemos dispuestos a dar la única respuesta humana para algunas cuestiones teológicas: “No lo sé, pero sé que lo El dice es cierto, aunque no lo pueda explicar”.
Si encontramos a un Dios en quien podamos explicar plenamente, no hemos encontrado al Dios de la Biblia. Es bueno preguntarse ¿ Quién digo yo que es Dios? Algunos factores como nuestros padres, abuelos, maestros, consejeros, enemigos, pastores, salud, dificultades, nos han ayudado a construir una imagen de Dios. ¿ Esa perspectiva que tenemos de Dios está acorde con lo que dicen las Escrituras?
De cómo veamos a Dios dependerá mucho nuestra fé y lo que pensamos que Dios puede hacer en nuestras vidas, es por esto que debemos continuamente leer la Palabra, donde se nos revela los poderes de Dios, su forma de actuar y los testimonios de hombres que vieron cosas increíbles y maravillosas.

20100928

CREERLE A DIOS (Capítulo 5)

Creerle a Dios: El puede hacer lo que dice que puede hacer


Dentro de las iglesias cristianas existen dos extremos que la autora llama “cesacionismo” y “sensacionalismo”. Dicho de forma sencilla, cesacionismo enseña que los milagros más espectaculares han cesado en nuestra época. El sensacionalismo enseña que el meollo principal de la fe son los milagros, sugiriendo que le podemos creer a Dios siempre y cuando haga lo que le digamos que haga, buscando experiencias y emociones. El cesacionismo priva al creyente de disfrutar de Dios y de las recompensas que obtienen los que guardan la fé, debilitando la esperanza en el la iglesia.

Ninguno de los extremos es el adecuado. El Dios a quien servimos es poderoso. Todo es posible para El. Siempre podemos esperar un milagro y orar diligentemente. A veces el mayor milagro puede ser vida abundante, redención, ministerio y una cosecha abundante después de un NO al que no pensábamos llegar a sobrevivir.

C.S. Lewis dice “No trate de aguar el cristianismo. No se puede pretender que sea posible tenerlo si se deja fuera lo sobrenatural. El cristianismo es precisamente la única religión de la cual no se puede separar lo milagroso.

Estamos en un mundo agonizante, rodeados de una violencia creciente, las iglesias incluso están atravesando una época de deslizamiento gradual, por lo que debemos orar como lo hio HABACUC: “Señor he sabido de tu fama; tus obras, Señor, me dejan pasmado. Realízalas de nuevo en nuestros días, dalas a conocer en nuestro tiempo “(3:2).

Apele a la “diestra del Altísimo” pues él puede obra en su vida, pues Dios puede hacer lo que El dice que puede hacer, precisamente porque es quien El dice ser”.

CREERLE A DIOS (CAPITULO 6)



El sabe lo que es mejor


Los ojos de Dios están fijos en nosotros con intenciones eternas para nuestro hombre interno. Por eso a veces Dios prefiere obrar milagros en nuestros corazones y mente en vez de nuestras circunstancias.
El sufrimiento desempeña su papel innegable en el Nuevo Testamento, bajo el nuevo pacto hecho a través de la sangre de Cristo.
Nosotros buscamos milagros que se centren más en evitar dificultades o dolor y esto no tiene nada malo; sin embargo, entender el papel del sufrimiento nos ayuda a entender un poco más rápido por qué Dios es capaz de obrar milagros que puede decidir no llevar a cabo.

El sufrimiento es una parte de la existencia humana en un mundo caído. La diferencia para los creyentes es que nuestro sufrimiento nunca tiene por qué ser en vano. Pocas cosas tienen tanto potencial de ser usados por Dios para ser excelentes obras internas con gloriosas ramificaciones externas.

Si estoy convencida de que Dios me ama de verdad y de que tiene ciertas prioridades para mi, entonces estoy SEGURA y puedeo caminar por fé. Estoy liberada para saber que mi Dios es enorme y capaz, y que si no me concede lo que le he pedido pero coopero, obtendré algo más grande.

Voy a creer que El hace todo lo que su Palabra dice que puede hacer, y si decide no hacerlo, no tengo que llegar a conclusiones como :

1. No tuve fé suficiente
2. He fallado
3. No responde a mis oraciones
4. Apenas sabe que estoy vivo

En vez de eso, yo sé que está en camino un SÍ más grande y cuento con un milagro mayor.
Ni nosotros somos insignificantes ni dios es incompetente. Con Dios estamos seguros y no nos equivocamos porque nosotros somos su prioridad.

CREERLE A DIOS (Capítulo 7)



Tu eres quien Dios dice que eres


Luchamos constantemente tratando de ser quien Dios dice que somos, cuando según su Palabra YA LO SOMOS!!.
Según el pasaje de Efesios 1:3-8 Dios nos escogió, nos bendijo, nos favoreció, nos adoptó como sus hijos, nos redimió y nos perdonó desde que aceptamos a su hijo Jesucristo como su Salvador. Ten estas verdades en la punta de la lengua para que puedas soltárselas al acusador la próxima vez que te parezca que te esté acusando por no ser una cristiana en victoria constante.

¿ Qué mejor contribución a la derrota continua que la inseguridad? La inseguridad nos lleva a tomar decisiones incorrectas en el intento de ser aceptadas. Cuando empezamos a creer que somos quien Dios dice que somos, empiezan a romperse las cadenas y esto comienza a reflejarse en nuestra forma de actuar y de tomar decisiones. Nuestra forma de comportarnos fluye poderosamente acerca de lo que creemos.

Abraham y David vivieron en épocas muy diferentes pero ambos tuvieron algo en común, habían pecado gravemente y necesitaban fé para creer que seguían siendo quienes Dios decían que eran: un padre de multitudes (Abraham) y un rey cuyo reino no tendría fin (David ,de donde provino Jesús).

La verdadera restauración exige fé. Para sentirte como una hija de dios necesitas creer que Cristo te limpió de tus pecados y que de ahora en adelante puedes caminar como una persona redimida, restaurada, perdonada. Necesitas fé para ser rescatada. A veces las verdades bíblicas más difíciles de aceptar tienen que ver con nosotros. Cree que eres quien Dios dice que eres.


CREERLE A DIOS (CAPITULO 8)

Todo lo puedes en Cristo



Debemos superar la idea de que Dios usa poderosamente solo a unos cuantos escogidos, y que todo los demás somos básicamente insignificantes. Bajo la inspiración del Espíritu Santo, Pablo enfatizó la importancia de que todo el cuerpo de creyentes trabaje junto. Dios te creó para que produzcas mucho fruto, puedes ser eficaz, usado poderosamente. Ahora bien, prepárate porque cuando decidas servir al Señor y poner a trabajar tus dones vas a sufrir dos ataques: miedo y desánimo. Satanás hará todo lo que esté en su mano para asustarte y mantenerte alejado del destino que Dios ha ordenado para ti.

Muchas veces Dios permite que ciertos temores y miedos se hagan realidad para que aprendamos también que tenemos la fortaleza suficiente, en Cristo, para sobrevivir a las grandes crisis, pues donde abunda la necesidad, abunda la gracia; Su Poder se perfecciona en nuestra debilidad.

Dios nos promete que no pasaremos por momentos de aflicción sino que nuestro Señor nos acompañará dondequiera que vayamos (Josué 1:9).

La fé nunca es una negación de la realidad, es creer en una realidad más grande. Dios no te fallará.

El desaliento es otra arma usada en contra nuestra. Muchas veces experimentamos el desaliento que se produce en nosotros al fallarle a Dios y pensamos: “Me siento desmoralizado, le he fallado a Dios, no debo servirle, mejor me aparto”. Si estas pasando por esto, escucha: Dios no te fallará; solo deja que Cristo interceda por ti delante del Padre y confía que a pesar de tus debilidades, Dios sigue contigo.

CREERLE A DIOS (CAPITULO 9)

Su Palabra esta viva y es poderosa en tu vida


Una relación con Dios por medio de su Palabra es fundamental para la victoria constante del cristiano. No basta con llevar la Biblia a la iglesia o ponerla en la mesita de noche, debemos guardar la Palabra en nuestro corazón como salvaguarda mayor contra el pecado.

Dice Beth Moore: “Creo de todo corazón que la clave del verdadero éxito de una vida cristiana reside en vivir en y por la Palabra de Dios”

La Palabra de Dios, según Hebreos 4:12 es viva, eficaz (poderosa), y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alama y del espíritu, hasta la médula de los huesos y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón”.

La Palabra de Dios tiene efectos sobrenaturales en quienes la reciben por fe. Cuando la recibiemos al leerla, meditar en ella, creerla y aplicarla, la vida de la Palabra se hace viva en nosotros. Cuando estemos leyendo nuestra Biblia es bueno hacernos las siguientes preguntas:

¿De verdad creo estas palabras? De ser así ¿ Cómo lo muestro? ¿ Hay alguna forma de actuar hoy en la verdad de estas palabras? ¿ Cómo se aplican estas palabras a mis desafíos actuales y peticiones de hoy?

La razón principal por la cual la Palabra de Dios puede tener tal efecto en la vida diaria de un creyente es su asociación tan vital con el Espíritu Santo. Cuando aceptamos a Cristo como Salvador, el mismo Espíritu Santo pasa a morar en nosotros. Por lo que así como el pecado contrista al Espíritu Santo que hay en nosotros, las Escrituras reavivan al Espíritu Santo que habita en nosotros.

Dios puede lograr y conseguir algo eterno y deliberado por medio de tu meditación diaria en las Escrituras. Haz que crezca tu confianza de que toda palabra que habita en ti está teniendo efectos poderosos.

20100927

CREERLE A DIOS (CAPITULO 11)

El puede santificar tu boca

Si tu y yo queremos prosperar en nuestro caminar cristiano tendremos que deshacernos de informaciones falsas, palabras sin fé y murmuraciones negativas.

Tu y yo debemos funcionar con toda la válvula de poder que Dios desea darnos. Una porción importante de ese poder incluye nuestra boca.

No todas las conversaciones tienen que ser claramente espirituales para que Dios haga que afecten de forma positiva. A veces Dios nos concede su favor conpersonas a las que impresionamos o afectamos con nuestras palabras porque Dios les dio poder a nuestras palabras.

Tenemos muchas oportunidades para hacer que Dios nos use para intervenir en la vida de alguien como por ejemplo: ayudar a resolver un conflicto; aconsejar a alguien; dar tu testimonio; orar por alguien; charlar con alguien que no conoce a Cristo; hablar sobre el Señor en tu trabajo.

Se nos ha llamado a compartir las buenas nuevas de Jesús con los perdidos y dar nuestro testimonio. Se nos ha llamado a orar; se nos ha llamado a discipular a otros; se nos ha llamado a animar al débil y al desesperado y para todas estas cosas necesitamos usar nuestra lengua, por eso de hoy en adelante ponla al servicio del Señor y pídele a Dios que la santifique de manera que todo lo que pronuncies sea para edificación

20100926

CREERLE A DIOS (CAPITULO 12)

El te fue fiel en el pasado

Dios nunca olvida las promesas que nos hace. A su vez, el quiere que sus hijos nunca olviden su fidelidad divina para cumplirlas. Una y otra vez en las Escrituras se les dice al pueblo de dios que recuerde de forma activa todo lo que El ha hecho a su favor.

Cuanto más atrás mires, mejor verás que estaba obrando mucho antes de que aceptaras a su Hijo como Salvador.

Esto que expresa Beth Moore es totalmente cierto. Pues cuando damos un vistazo hacia nuestra vida pasada, de manera detenida podemos ver claramente como Dios nos protegió y nos llevó hacia su camino, de manera cuidadosa y sin perder un solo detalle.

Tú también tienes algunos recuerdos con Dios, sin duda. El ha sido fiel, y tu recuerdo activo de su fidelidad de ayer hará aumentar grandemente su disposición a confiar hoy en El.

Como si fueras detective, comienza por buscar huellas dactilares visibles de tu Dios invisible, intercaladas a lo largo de tu vida. Dios ha estado allí todo el tiempo, incluso antes de que tú lo reconocieras como Salvador. Descubrirás que Dios ha sido fiel incluso cuando nosotros no lo fuimos.

20100925

CREERLE A DIOS (Capítulo 13)

Creerle a Dios: El puede quitarte el oprobio



Todos los creyentes necesitamos segundas oportunidades. Algunos necesitamos montones de oportunidades. Dios mira nuestros corazones y sabe si de verdad deseamos ser diferentes o si solo estamos hablando por hablar.

Cuando por fin llega un cambio duradero, una de las cosas más sanadoras es la evidencia de que se está rompiendo el ciclo de derrota al que nos arrastra el pecado. Sabemos que Dios está completando nuestro ciclo cuando nos volvemos a encontrar con la misma encrucijada donde anteriormente nos equivocamos tanto, pero esta vez optamos por tomar otro camino.

Por desgracia, los cristianos también pueden pasar por áreas de cautiverio mucho después de su conversión y Dios puede seguir probándonos en cierta área hasta que la aprobamos. Esto puede convertirse en un ciclo de derrota si lo que prevalece es la falta de fé. Ahora bien, cuando prevalece la fé se rompe este ciclo que nos mantenía cautivos.

Dios tiene una segunda obra altamente significativa que realizar en tu ciclo, quiere quitarte todo el oprobio. Dice Beth: “No conozco a una sola persona que de verdad parezca llevar la marca de la presencia y el poder de Dios en su vida, a la que Dios no le haya pedido que sea obediente de alguna forma altamente dolorosa”. Eso usualmente nos deja restos de oprobio.

Oprobio es todo tipo de sentimiento de vergüenza, toda sensación de que se nos desprecia, o de que nos hemos convertido en objeto de desprecio.

Amado amigo, si todavía estás cargando algún oprobio de tu pasado, del tipo que sea, necesitas saber que Dios esta esperando por ti. El quiere que recuerdes la cruz de Cristo, y levantes un monumento en honor a la victoria que te dio. Deja que Dios quite todo estigma de oprobio que creas que tienes puesto. Déjale que quite de tu vida esos trozos de tela vieja, los sumerja en la sangre de Jesús, y los aleje de ti para siempre.

CREERLE A DIOS ( Capítulo 14)

Creerle a Dios cuando después de la revelación llega la rutina

Faltan muy pocos capítulos para terminar este libro. Uno de sus mensajes más importantes es que tú todavía puedes creele a Dios para que haga algo espectacular y milagroso. Pero ¿qué tiene que hacer un creyente entre una revelación y otra revelación espectacular?
Orar. Pasar tiempo diariamente en la Palabra de Dios. Alabanza y adoración, asistir a la iglesia, servir en una iglesia, ofrendar. Estos son los fundamentos y nunca cambiarán, esta es la columna vertebral de la obediencia.
Quizás queramos una dosis constante de hecho espectaculares pero Dios disfruta viendo la perseverancia y la fidelidad probada de la simple devoción diaria. Nuestro Dios es un Dios que se deleita en una mezcla perfecta de creatividad y orden.  Aunque hace salir la luna y el sol cada día, no podemos decir que hay un amaenecer o un anochecer igual a otro.
Me identifico con Beth Moore cuando dice: He vivido demasiado tiempo de mi vida en derrota, como para arriesgarme a vivir en la zona gris. Hace mucho tiempo que tuve que dejar de darme la opción de levantarme o no para orar, de pasar tiempo en la Palabra ese día, o de asistir y servir en mi iglesia de forma constante.
No creas que la repetición de lo mismo aburre a Dios, la obediencia es lo que te llevará a consechar frutos en tu vida.

20100924

CREERLE A DIOS (CAPITULO 15)


Este capítulo es uno de mis preferidos!! me encanta porque en el mismo, Beth describe situaciones que la mayoría de nosotros hemos pasado, épocas en que se producen cambios que no queremos, por razones que no nos gustan, y daríamos lo que fuera por volver a la rutina diaria.....ayyyy esos días parecen interminables!!!
Si eres una persona que has estado caminando con Dios por un tiempo sabrás que muchas veces el Señor nos está diciendo:


  • "Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios" (Salmos 46:10) Dicho con otras palabras: "Sigue con tus fundamentos de cada día, quédate en calma y confía en que yo tengo el control total de las cosas. No quiero que te involucres en este asunto. Lo único que quiero es que dejes que yo me haga cargo".
  • Otras veces parece decirnos: "Sigue traquilo, sabiendo que yo soy Dios, pero ponte en posición de vigilancia", es como dice en Efesios 6:13 que nos dice que nos pongamos "toda la armadura de Dios" y habiendo hecho eso, estemos firmes".
  • Pero puede haber otras veces en que nos parezca que nos dice: "Quiero verte esgrimir la espada del Espíritu y usar tus armas de guerra".  En esta categoría Dios llama a los reservistas a un deber activo elevado para destruir "argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios (2 Cor 10:5).
  • Y también existen épocas donde Dios nos exige todo lo que tengamos, como si nos dijera "Te tengo guardada una gran victoria, pero si la quieres tendrás que darme todo. Quiero el cien por ciento. Esta época se llevará todo tu enfoque y tu vivirás literalmente de mis fuerzas". En épocas así no podemos ni pensar en el día siguiente, porque no tenemos ni idea de cómo vamos a sobrevivir la batalla de hoy!!!.
Hace falta energía para pelear la buena batalla de la fé. Y también para la autocompasión, el enojo, la falta de perdón y para odiarse a uno mismo Todos nosotros teneos que decidir en qué vamos a emplear nuestra energía cuando la batalla se ponga seria. Satanás hará todo lo que esté en su mano para impedir que recibamos la gracia que se extiende de Dios. Uno de sus métodos principales es tratar de convencernos de que Dios nos niega su ayuda, quiere que creamos que Dios está sentado en su trono, burlándose de nosotros, por el lío en que nos metimos o lo que nos sobrevino sin aviso. 

Pero tú puedes decidir creer que Dios es quien El dice ser. Dios puede hacer lo que El dice que puede hacer . 

Querido amigo, cuando Dios exige mucho, El hará aún más. Dios es fiel, Dios no te abandona .
Tienes que tomar una decisión. Puedes decidirte por la amargura, el resentimiento, la carnalidad o la mediocridad o puedes lanzarte a confiar en Dios, orar y esperar en El, librando la batalla de la fé.


20100904

CREERLE A DIOS (Capítulo 16)

Crerle a Dios para amar 


 No hay nada que vaya más allá de nuestras capacidades que amar a quien no queremos amar y amar a quien ni si quiera nos gusta. Como cristianos se nos ha llamado a vivir por fé y amar por fé, porque debemos amar aún cuando no veamos frutos, de forma sacrificial. Pero te advierto que amar de forma sacrificial no significa aceptar abusos indecibles. Dios no nos llama a sacrificar nuestra cordura. Nos llama a sacrificar nuestro orgullo.
 El amor no es un don del Espíritu, pues si fuera así todos podríamos decir que no tenemos esa unción concreta. No, el amor es un llamamiento supremo y prioritario. Si tú te conviertes de verdad en una persona que convierte su estilo de vida para creerle a Dios, serás más osado en tu amor por otros.
Tu fruto va a comenzar a verse, y también el poder de tu vida de oración. Pero si llegamos a participar de un milagro, evitemos que otros se maravillen de nosotros o nos admiren y no le den la gloria a Dios. Por fé sigue viviendo, sigue arriesgando y sigue amando.

20100903

CREERLE A DIOS (CAPITULO 17)


Hemos llegado al capítulo final de este libro. Durante 16 capítulos se han afirmado los mismos conceptos varias veces pero si queremos decirlo de manera más concisa, podemos decir que creerle a Dios es lo que cierra la brecha entre nuestra teología y nuestra realidad.
Indudablemente, cómo nos va en algún momento dado de nuestro caminar espiritual dependerá de a quién le creemos y qué le creemos.
Solo tenemos una forma segura de saber que …
….Dios es quien El dice ser.
….Dios puede hacer todo lo que dice que puede hacer.
….yo soy quien Dios dice que soy.
….todo lo puedo en Cristo
La Palabra de Dios está viva y activa en mí.
Esto solo lo creemos si respiramos la Palabra de dios, si la creemos, la hablamos, la vivimos y la amamos.
La Biblia no es un libro que nos da respuestas que cuadran con las preguntas de nuestras pequeñas mentes, sino verdades que incluso sobrepasan lo que nos atrevemos a pedir.
Dice Beth Moore:  “ He conocido en mi propia vida el poder de los pecados y hábitos adictivos. Sé lo sombría que puede ser la perspectiva de vivir victoriosamente durante las siguientes décadas. Cristo me enseñó a vivir día a día, dependiendo solo de El para que me diera “el pan de cada día”,  confiando y venciendo cada día mis propias debilidades y tentaciones, he aprendido a vivir por fé y espero que este libro te haya mostrado a hacerlo también”