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20100129

Libro #1 "Enfrente a sus Gigantes" (Capítulo 1)



El libro que hemos escogido para iniciar nuestro blog es precisamente uno basado en la vida del Rey David, uno de mis personajes favoritos pues no pudo ser más humano y equivocarse más, pero sin embargo fue la única persona en la Biblia de quien Dios dijo "un hombre conforme a mi corazón", así que siempre he querido saber que hizo David para que el Señor a pesar de sus debilidades lo eligiera como un hombre especial.

Max Lucado realiza un análisis hermoso de la persona de David en este libro "Enfrente a sus gigantes", enseñandonos que así como David pudo caerse tantas veces y ponerse en pie, nosotros también podemos caer pero levantarnos y enfrentar nuestros gigantes con la fe en Jesucristo.

En el primer capítulo de este libro se narra la porción de la escritura donde David, un pastor indefenso, rubio y de hermoso parecer, vence al filisteo Goliat con una piedra y honda pero con un arma más poderosa: su fé en Dios, la cual muestra cuando le dice al rey Saúl : " Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo." (1 Samuel 17:37)

David no ve al gigante cuando va a derrotarlo, sólo ve a Dios. El grito de guerra de David nos lo revela : "Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. "
(1 Samuel 17:45)


Pero cuál es su Goliat? ... sabemos que no lleva ni espada ni escudo, ok, pero sí tiene un Goliat, es aquel gigante que está enfrentando hoy, puede ser el desempleo, la pérdida de un ser querido, la tentación, la adicción, la depresión, la ansiedad. Usted conoce muy bien el bramido de Goliat, reconoce sus pasos y su voz.
Pero fíjese en un detalle que usted no está tomando en cuenta, David no solo escuchaba y veía a este gigante, también escuchaba la voz de Dios.

A los gigantes debemos enfrentarlos, sin embargo siempre queremos hacerlo solos, porque somos autosuficientes, valientes, nadie nos comprenderá, nadie nos puede ayudar....por eso terminamos cansados, agobiados, agotados y sin fuerzas para continuar. Pero si usted se centra PRIMERO y PRINCIPALMENTE en Dios, su victoria será como la de David, simplemente INCREIBLE y usted la podrá contar como testimonio de la grandeza de nuestro Dios.

"El Señor da la victoria sin espada ni lanza. Porque ésta es una guerra del Señor, y él los entregará en nuestras manos". (1 Samuel 17:47)

20100128

Libro #1 Enfrente a sus Gigantes (Capítulo II)



Este capítulo me encantó pues trae mucha esperanza pero al mismo tiempo advertencia a los seres humanos.
Inicia un poco antes de que David matara a Goliat, se remonta al momento en que el sacerdote Samuel, por orden de Jehová sale a buscar un sustituto del Rey Saúl debido a que este rey de Israel había desobedecido a Dios y por lo tanto Dios lo había desechado. Jehová entonces le habla a Samuel y le dice que vaya a Belén y busque entre los hijos de Isaí al que va a ser rey. Se fijan en este detalle, lo envía a Belén, no les recuerda esa pequeña ciudad algo?

Samuel hace lo que Jehová le ordena: se dirige a Belén y comienza a ver a cada uno de los hijos de Isaí, como si fuera un concurso, desfilan los primeros 3 hijos, hombres altos, con buena apariencia para ser rey y cada vez que Samuel cree que uno de ellos es el escogido, Jehová le hace saber que ninguno de ellos será el ungido y le dice : “No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”. (1 Samuel 16:7)
Luego de que desfilan los 7 hijos de Isaí, Samuel pide que le busquen al menor, el pastor de ovejas y este es David, entonces Jehová declara “Levántate y úngelo, porque éste es” (1 Samuel 16:12)


Que les parece? El pastorcito, el menor, el que casi dejan fuera del desfile porque su propio padre no lo mostró sino hasta que Samuel preguntó por él, ESE fue elegido por Jehová.
Como dice Max Lucado, a ese pequeño pastor las Escrituras le dedica 66 capítulos, más que a nadie en la Biblia. El Nuevo Testamento menciona su nombre 59 veces. El fundará y habitará la ciudad más famosa, Jerusalén. Al Hijo de Dios lo llamarán el Hijo de David. Uno de los más grandes salmos fluyó de su lápiz.

Ese iba a llegar a ser David, pero en ese momento nadie sabía los planes que tenía el Señor para él. Nuestra sociedad nos mide por lo bonito que somos, por lo que hemos estudiado, por lo simpático o carismáticos que lleguemos a ser, por el tipo de automóvil y casa que tengamos.
En en otros círculos nos miden por la apariencia de piedad, por la cantidad de obras de caridad, por lo dulce que somos….pero Dios, nuestro Dios no se deja impresionar por NADA de esto! Dios ve los corazones y así como vió el corazón de David, así ve el suyo y el mío. Reflexione, esto puede resultar muy esperanzador, pero al mismo tiempo debe producirnos una señal de alerta de que debemos cuidar nuestro corazón y sobre todo debe llevarnos a rogarle a Dios continuamente que a pesar de que cometamos errores, preserve la pureza de nuestro corazón y el amor por El, para que aunque recibamos las consecuencias de nuestros errores, siempre la misericordia de Jehová nos alcanze y no nos deseche como a Saúl.
Finalmente como dice el autor de este libro: “Dios examina los corazones y cuando encuentra uno que confía en El, lo llama y lo hace suyo”; no importa que sea uno desechado por la sociedad, no importa que sea uno que mató un hombre como Moisés, no importa que sea un adúltero como David, no importa que sea una como Rahab que conducía un burdel o Sara que no tenía esperanza o Pedro que lo negó o Pablo que fue un perseguidor de cristianos….no importa… Dios ve lo que nosotros no podemos ver, los corazones y por eso los eligió a ellos y por eso te eligió a ti, porque si estás leyendo esto es porque estás buscando a Dios con todo tu corazón y El lo sabe.

Te esperamos en nuestra próxima entrega.

Libro #1 Efrentando sus gigantes, (Capitulo III )


El furioso Saúl


Después que David mata a Goliat, el pueblo de Israel lo convirtió en un héroe y en un desfile las mujeres comenzaron a danzar y cantar:

“Saúl hirió a sus miles, Y David a sus diez miles.”
Como se imaginarán, ya comenzaron los problemas….el rey Saúl comenzó a sentir celos de David y deseos de destruirlo al punto de que trató de matarlo en seis diferentes oportunidades.
La ira de Saúl deja asombrado a David, pero que ha hecho él para merecer ese trato? Ha devuelto la esperanza al pueblo de Israel cuando venció al filisteo; era el músico que le tocaba el arpa al rey Saúl para tranquilizarlo cuando estaba atormentado, (David tocaba muy bien el arpa) le traía más éxito que todos los siervos de Saúl, entonces por que Saúl le deseaba mal y lo maltrataba?

Yo he sentido esa sensación, no la has sentido tú? Estoy segura que te has encontrado con actitudes de profesores, de amigos, de compañeros de trabajo, de alguna pareja que tuviste o que tienes, de hijos, que te hacen preguntar, pero por qué? Solo le he hecho bien.
No sabemos cómo Dios va a responder, cómo los tratará a ellos, qué va a hacer con ellos, pero sí sabemos que Dios nos provee de un amigo fiel y lo vemos en la historia de David.
Jonatán, el hijo del rey Saúl, no solo se convirtió en el mejor amigo de David si no que lo protegió contra las acechanzas de su padre, le advertía el peligro, le regaló su espada y lo cubrió con sus ropas de príncipe.
Contar con un amigo del alma que solo busque tu felicidad, que te permita ser tú, con el que te sientes seguro de que no va develar tus más íntimos secretos, que no busque nada a cambio, no es fácil encontrar, pero David lo encontró y nosotros lo podemos encontrar en Jesús, el Rey de Israel. Recuerden sus palabras finales “y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” ( Mateo 28:20). El nos promete que nadie nos podrá arrebatar de su mano (Juan 10.28).

Entonces usted tiene dos caminos ante un trato injusto, puede quedarse obsesionado con esa persona que lo dañó o revolcándose en el lodo (la circunstancia que lo hirió) o puede pasarse más tiempo con su amigo Jesús, pidiéndole que cure sus heridas, revelando su temor, su deseo de venganza y rogándole que limpie su corazón al punto de perdonar a aquel que le maltrató, para eso debe tener comunión íntima con él, hablarle, suplicarle, desahogarse y después buscar en su Palabra consuelo, poco a poco el irá restaurando su alma y bendiciones llegarán a su vida.

Puede ser que su Saúl que no haya desaparecido pero.... qué importa? , usted está con su amigo que lo librará del furor de sus enemigos.

Libro #1 "Enfrente sus gigantes" (Capítulo IV)


Este capítulo tiene un nombre interesante “Días Desesperados”, estoy segura que todos sabemos a qué se refiere Max Lucado, o me equivoco?
Inicia con la descripción de un hombre o una mujer, cualquier hombre, cualquier mujer, sentado en una silla de una iglesia o templo, asustado, culpable, solo, que piensa “si esta gente supiera lo que hice”.
Puede ser un adicto, una mentirosa, un ladrón, una embarazada, un infiel, un confundido, puede ser cualquier persona con una condición que se acerca a Dios sin esperanza, desventurada, deprimida, ansiosa, temerosa.
¿Cómo reaccionará la congregación? ¿ Qué harán los líderes? ¿Qué encontrará esta persona, críticas o compasión? ¿Rechazo o aceptación? ¿Seguimiento continuo o indiferencia? ¿Cejas alzadas o manos extendidas?

David se hizo las mismas preguntas cuando huía del Rey Saúl, prófugo, pues había entendido que ya Saúl no lo quería en su palacio tocándole preciosas melodías con su arpa. Saúl, preso de la envidia estaba decidido a matarlo, entonces David se refugió en la ciudad de Nob, “la ciudad de los sacerdotes” y miente al sacerdote con tal de recibir comida, pero no pan común sino pan santo, el de la ofrenda, otro pecado más….además de la mentira persuade al sacerdote para que le provea de ese pan que David sabe no debe comer, pero el sacerdote ve al David hambriento y sigue el espíritu de la ley más que su escritura . Pero además David vuelve a engañarlo y con falsos argumentos solicita una espada y el sacerdote le ofrece la única que tiene, la reliquia, la espada que mató a Goliat.
David llegó hambriento y sin armas y sale de ese santuario lleno de pan y con una espada. Según el autor y pastor Eugene Peterson “esto se puede comparar con la función de la iglesia, es allí donde obtengo pan y espada, fuerzas para el día y armas para la pelea”.La Iglesia existe para proveer ambos. ¿ Logra hacer eso? No siempre. La gente entra a la iglesia como fugitivos, buscando cobijo, refugio, a causa de los furiosos Saules, en algunos casos por sus malas decisiones o las de otro. Jesús apela a que la Iglesia se conduzca en la dirección de la compasión (ver Mateo 12:1-5), enseñando a sus líderes a seguir el espíritu de la ley más que su escritura.
David por su parte enseña al desesperado a buscar ayuda entre la gente de Dios, pero en lugares correctos donde se encuentra Dios y se asiste a los corazones desesperados.

El capítulo termina con la imagen que tiene el autor de Pedro al otro día de la crucifixión, se siente culpable, cobarde, mentiroso, encogido en una esquina de la habitación , no puede dejar de escuchar su propia voz cuando le dijo a Jesús: “Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte” (Lucas 22:33), pero no pudo….no pudo seguir su promesa, negó a Cristo, dijo que no le conocía, seguro pensó, Dios mío te negué, te fallé, rompí mi promesa, no fui valiente!!, pero cómo responde Jesús? Atraviesa la puerta y le da pan a su alma “La paz sea con ustedes” (Juan 20:19). Trae una espada para la lucha: “Reciban el Espíritu Santo” (v.22).
El no critica a Pedro, no se está ocupando de sus múltiples eventos celestiales y agendas apretadas, solo le dan pan y espada. El le da ambas cosas al desesperado.

LIBRO #1 "ENFRENTE A SUS GIGANTES" (Capítulo V)


Épocas de sequía

David ha entrado en época de sequía, esa época que tú y yo conocemos bien, donde la sed de paz es insaciable, donde todo se ha volteado de repente, donde nuestro poder de decisión no sirve de nada.

Después de salir de la ciudad de los sacerdotes ahora se ha metido en la tierra de Goliat, la tierra de los filisteos, total, ambos tienen un enemigo común: Saúl, tal vez convenga aliarse con estos. Pero entra en pánico, tiene miedo de unirse a esta gente. David no ve a Dios, ve problemas, entonces decide hacerse el loco y finge ser epiléptico para que los filisteos lo expulsen de su ciudad. Ahora, a donde puede ir??? Se adentra en el desierto…aquí por lo menos está tranquilo aunque sabe que es un lugar inhóspito. Luego entra a la cueva de Adulán y comienza a recordar quién es su Dios.
Cuantas veces nuestros Saules nos han separado de lo que hemos logrado, de nuestra familia, de nuestros trabajos, de amigos, de nuestra paz, de nuestra tranquilidad? Y hemos mirado al desierto que nos espera y decimos “y ahora que’?” .
Pues aquí viene lo interesante, el desierto, el tocar fondo, el sentirse sin rumbo, la mayoría de las veces te hace volver a Dios, encontrar un refugio en medio de ese desierto candente. Eso le pasó a David, te invito a que leas el Salmo 57 completo (si no tienes Biblia a mano, búscalo en internet) y veas expresada la confianza de David en Dios, cuando dice en el versículo 1 :

Ten misericordia de mí,
oh Dios, ten misericordia de mí;
Porque en ti ha confiado mi alma,
Y en la sombra de tus alas me ampararé
Hasta que pasen los quebrantos
Busca en Dios tu refugio. Max Lucado tiene anotada esta cita en su Biblia “Tú nunca sabrás que Jesús es todo lo que necesitas hasta que Jesús sea todo lo que tengas”, que gran verdad!!! Por eso las pruebas, por eso los desiertos, para que probemos depender de El.
Las iglesias fuertes están pobladas de actuales y antiguos moradores de desiertos, gente que ha dicho mentiras, gente que casi se vuelve loca y gente que no ha olvidado todo eso que vivió.
Está usted en su desierto? Llegue hasta Dios como un fugitivo lo haría hasta una cueva. Encuentre refugio en la presencia del Señor. Busque una iglesia donde sus miembros están allí porque han llegado buscando el refugio, el perdón de Dios, no una iglesia donde se siente en un banco y cada domingo salga sin conocer los testimonios de quienes lo rodean. Confórtese con gente de Dios.

Su clave para sobrevivir al desierto: buscar a Dios y refugiarse en una congregación de personas que han llegado allí por su propio pie, no por tradiciones o porque ahí lo llevaban cuando eran pequeños, si no porque han atravesado desiertos y han encontrado un oasis donde aplacar su sed.

Libro #1 "Enfrentado sus gigantes" (Capítulo VI)



Los que proporcionan dolor

En este capítulo se va abordará el tema del perdón. Una vez Saúl se entera de que David está en el desierto sale a buscarlo con tres mil hombres, “casualmente” entra a una cueva, según dice la Biblia “para cubrir sus pies” (1 Samuel 24:3), lo cual es un eufemismo hebreo (forma de suavizar ideas que pueden ser consideradas chocantes o degradantes, manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante) que lo que significaba era que entró a la cueva a hacer sus necesidades.
David estaba al fondo de la cueva y sus hombres le dijeron algo como “Jehová te está dando esta oportunidad, te está poniendo tu enemigo indefenso, mátalo” pero David solo cortó la orilla del manto de Saúl y éste apenas se dio cuenta y salió de la cueva.
Más tarde David se arrepiente de haber atentado contra Saúl y le dice a sus hombres: “Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. “ (1 Samuel 24:6)
Unos capítulos más adelante Saúl vuelve a perseguir a David y éste de nuevo tiene la oportunidad de matarle mientras dormía pero de nuevo le perdona la vida.

Ahora vamos al 2010, piense sobre el proveedor del dolor en su vida. Dice Max Lucado: Una cosa son las bendiciones para los amigos, pero ¿ querer bendiciones para aquellos que nos causan dolor? ¿ Usted podría? ¿ Podría imitar a David si estuviera con el Saúl de sus días?

Tal vez podría imitar a David, vemos personas que parecen ser bendecidas con ser misericordiosos y no son rencorosas pero a otras les resulta difícil perdonar sus Saúles.
Sus enemigos o los que le hacen daño, pueden estar fuera de la voluntad del Señor, pero no fuera del alcance de El. Usted le hace honor a Dios cuando los ve no como fallas de Dios, sino como proyectos de El. En Romanos 12: 19 dice “No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor”
Solo Dios evalúa juicios certeros. Nosotros imponemos juicios demasiado livianos o severos. Dios imparte una justicia perfecta. Perdonar es decidir ver a su ofensor con otros ojos.
Por otra parte ¿podemos hacer algo menos que conceder bendiciones? ¿Atrevernos a pedir bendición a Dios cuando rechazamos darla?
Entregamos bendiciones porque nos han dado bendiciones.

Libro #1 "Enfrente sus gigantes" ( Capítulo VII )



El egoísmo, lo mío es mío, estamos juntos pero no comparto, lo mío no se toca, la ley de la selva en la ciudad.
¿Cuántas veces no la hemos sentido? Personas egoístas que nos rodean, que provocan en nosotros ira por su falta de desprendimiento, que nos dejan perplejos con su falta de generosidad, que hemos ayudado y que no son capaces de devolver un favor, eso nos enfurece, no?

Así lo pensó David, cuando solicitó que un hombre muy rico que vivía en Carmel compartiera un poco de su pan y su agua con sus hombres.
Nabal , como se llamaba este hacendado, era un hombre duro y de malas obras, tenía pastores que mientras cuidaban las ovejas habían compartido con los soldados de David y habían gozado de la protección ellos, por lo tanto David se sintió que podía solicitar el favor de Nabal y envió a sus hombres a pedir pan y agua, pero cuál fue su sorpresa cuando Nabal contesta: “¿He de tomar yo ahora mi pan, mi agua, y la carne que he preparado para mis esquiladores, y darla a hombres que no sé de dónde son?” (1 Samuel 25:11)

¡David no lo puede creer! Se enfurece y le ordena a sus hombres que tomen la espada para no dejar vivo a ese malagradecido!

Súbitamente cuando estaban listos para atacar aparece Abigail, la mujer de Nabal, una mujer preciosa e inteligente que cuando supo que David venía a atacar decidió tomar bienes de su casa para ofrecérselos a David y se presentó ante él. Abigail, se humilla, no defiende a Nabal, está de acuerdo con que es un hombre malvado y en vez de rogar por justicia ruega por perdón, aceptando culpas cuando no las merece, exhortando a David a dejar a Nabal en las manos de Dios y evitar el remordimiento del peso de la muerte.

David concede este favor a Abigail y perdona la vida de Nabal por los ruegos de esta mujer.

La dulzura y la humildad de Abigail desarma a David, quita la ira, desactiva la rabia, revierte el castigo. Aquí el autor hace un símil entre entre Abigail y Jesús.

Abigail se ubicó entre David y Nabal, Jesús se ubicó entre Dios y nosotros. Abigail, voluntariamente se arriesgó, Jesús permitió que lo castigaran por nuestros pecados, se interpuso entre la ira de Dios y nuestras faltas, Cristo interceptó la cólera del cielo.

Ahora, sabiendo esto, nos tenemos que hacer la siguiente pregunta: Habiendo sido perdonados, ¿podremos no perdonar a alguien? Piensa en esa persona que su egoísmo te ha dañado o te ha provocado tanta ira y haz como David, no mires a tu Nabal, mira a Jesús, mira al Mediador, al que solicitó tu perdón a Dios. “No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien”. (Romanos 12:21)

Libro #1 "ENFRENTE SUS GIGANTES" (Capítulo VIII)


Armas Devaluadas

Sabe usted que su Goliat tiene un arma diseñada especialmente para dispararle a usted, un arma que no dispara balas sino tristeza por donde más le duele, un arma que no arranca vidas sino sonrisas, no ocasiona heridas en el cuerpo sino heridas en el alma.
Alguna vez su Goliat lo golpeó con esa arma diseñada para usted? Si se encuentra sin salida, si tiene relaciones estropeadas, si cada paso que da hacia adelante pareciera que da dos hacia atrás, si sus noches desafían el amanecer, usted ha sido golpeado.

Así está David, asustado pues está seguro que el rey Saúl finalmente lo matará, mire como lo expresa en 1 Samuel 27:1 “ Un día de estos voy a morir en manos de Saúl” y entonces decide que debe huir hacia donde los que tradicionalmente han sido enemigos de Saúl y del pueblo de Israel, los filisteos (el pueblo de Goliat!!!!)
Refugiarse con el enemigo!! Ayyy ¿Cuántos no hemos hecho esto alguna vez en nuestra vida?, hemos caído en esa trampa ... buscando alivio temporal a nuestra desesperación en personas, sitios o recursos inadecuados (compañías inadecuadas, bebida, relaciones prohibidas, cigarrillos, juego, etc.) y olvidando lo que dice Dios en Proverbios 14:12 : “Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte. También de reírse duele el corazón, y hay alegrías que acaban en tristezas”.


Y usted ¿cómo se encarga de los suyos? Cuando la esperanza no parece estar visible, la alegría no es nada más que el nombre de una chica en la calle… cuando está cansado de tratar, de perdonar, de gente de cabeza dura, ¿cómo maneja sus días oscuros?
Dice Max Lucado que como manejemos nuestros momentos difíciles permanece con nosotros durante un largo perído.
¿Con una hora en el bar? ¿Con una relación prohibida? ¿Con una píldora? ¿Con un día en el salón de belleza, con un día de tiendas? Nadie puede negar que sea una ayuda por un tiempo, pero ¿a largo plazo? Insensibiliza el dolor, pero ¿lo quita?

Miremos a David para no hacer lo que hizo David, no nos unamos al enemigo, pues finalmente nos desechará como hicieron los filisteos con él; hagamos lo opuesto “ESTE LISTO PARA ORAR””. Pare de hablarse a sí mismo, háblele a Cristo que lo invita “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”(Mataeo 11:28)

Pero OJO!!! Usted no va a querer hacerlo, noooo mi amig@, también sabemos que eso suena muy lindo, pues la gente deprimida ama a gente deprimida, la gente dolorida pasa tiempo con gente dolorida, amamos quienes nos compadecen y evitamos a quienes nos corrigen, pero…..ambas cosas son las que necesitamos: corrección y dirección.

Pero le digo sinceramente, la única forma de salir es orando y siguiendo consejos saludables. No se rinda, quédese en la pelea. Sea generoso una vez más, pida perdón una vez más, disculpe otra vez más, de un abrazo más y haga como nos cuenta la Biblia que hizo David: “David cobró ánimo y puso su confianza en el Señor su Dios” (1 Samuel 30:6).

Libro #1 Efrente a sus Gigantes (CAPITULO IX)



Momentos en que uno se dejar caer sin fuerzas
Este capítulo fue el que me inspiró a iniciar este blog, pues según la descripción de que da Max Lucado en este libro, identifiqué que en un momento de mi vida estuve en el arroyo de Besor.

En 1 de Samuel 30, David regresa del campamento de los filisteos y encuentra que los amalecitas han quemado la villa donde vivía con sus soldados y se han llevado cautivos a sus mujeres e hijos. Todos tristemente lloran hasta quedar sin fuerzas pero David consulta con Dios y decide atacar a los amalecitas junto con 600 de sus hombres. En su camino pasan por el arroyo de Besor, pero no todos pueden seguir hacia la batalla, doscientos eligen quedarse descansando en este arroyo, pues están agotados, cansados y seguramente heridos o emocionalmente destruidos y no pueden ni siquiera cruzar el torrente.

David entonces en vez de acusarlos, juzgarlos y reprocharlos decide dejarlos descansando e irse con el resto de sus hombres a luchar y recuperar lo que les han robado.

Si usted está en la lista, esto es lo que necesita saber. Está bien descansar. Jesús es su David. Él pelea cuando usted no puede, Él va adonde usted no puede. No se enoja si usted se siente exhausto.

¿Quiénes son los fuertes para criticar al cansado? Cuando estuve en el Arroyo de Besor recurrí a ciertas personas a mi alrededor que no me comprendieron, no entendieron que necesitaba descansar, solo me enviaron a buscar en la Biblia y a involucrarme más en la obra, porque eso ayudaba….pero comprensión?? Eso no lo encontré donde recurrí.
Empatía que solo puede dar el que alguna vez ha estado cansado, no lo encontré donde lo busqué.
Así que le entiendo y más adelante veremos como el Señor obra y nos provee de su ayuda y de personas que pueden curarle sus heridas, solo confíe, es lo único que le pide Jesús, confíe y descanse en El.

El se encargará del resto.
¿ Está usted agotado? Respire. Necesita recuperar fuerzas.
¿ Está fuerte? No juzgue al cansado, por favor…existen posibilidades de que necesite, en algún momento caer pesadamente, sin fuerzas. Y cuando lo haga, es bueno tener presente la historia del arroyo de Besor.

JACKIE

Libro # 1 "Enfrente sus gigantes" (Capítulo X)

Dolor indescriptible




Muchas personas saben lo que es un “dolor indescriptible” , usualmente lo provocan las pérdidas, ya sea por muerte o por saber que alguien que estaba a tu lado, ya no estará más.
Puede ser el dolor que siente una persona al saber que su cónyuge lo engañó o al escuchar a su esposo(a) decirle que se va porque ama a otra persona o por enterarse de la traición de un amigo(a) o la pérdida física de un ser amado.

David pasó por ese dolor, cuando supo de la muerte del Rey Saúl y su hijo Jonatán, a pesar de que Saúl lo había perseguido el sabía que había sido un rey designado por Dios y qué decir de Jonatán? Su mejor amigo, el que le salvó la vida, un amigo más cercano que un hermano.
El dolor….otro gigante que debió enfrentar David y que estamos seguros alguna vez tendremos que enfrentar nosotros.
Muchos ya han sentido el peso de la mano de ese gigante en sus hombros y se han visto forzados a tomar una decisión: huir o enfrentar el gigante.

El dolor puede producir una sensación de “no está pasando” y nos vemos tentados a dar una vuelta e inrnos. Cambiar el tema y eludir el problema, trabajar muy duro, tomar bebidas alcohólicas que nos hagan olvidar, mantenernos muy ocupados, permanecer distantes.
Usted se encuentra desolado, le robaron, la muerte le robó o la vida le hizo un saqueo en su casa, se le llevó lo que usted más necesitaba. Ha perdido la normalidad y no la encontrará nunca más. Tiene que enfrentarlo.

Pero cómo enfrentarlo? Llore, deje que el dolor fluya fuera de su corazón y cuando retorne, hágalo salir nuevamente. Vaya delante y llore, mucho si es necesario. Jesús lo hizo, El se para al lado de cada persona dolida, diciendo: “Llora mi hijo, llora por lo que he llorado”.

Las lágrimas liberan el cerebro en llamas como la lluvia en las eléctricas nubes. Las lágrimas descargan la insoportable agonía del corazón como el desagüe libera la presión de la inundación contra la represa. Las lágrimas son el material con el cual el paraíso entreteje su más brillante arco iris.
Exploramos los más profundos temas en la cueva de la pena ¿ Por qué estamos aquí? ¿Hacia dónde estoy orientado?. Si usted está enojado con Dios, cuéntele por qué? Hágaselo saber. David hizo eso también, no ignoró la pena, lo muestra en sus Salmos, el 70% están relacionados con la pena.

Finalmente dése tiempo. Dios entiende, El sabe la pena que da ese tipo de pérdida y a través de su poder El también le mostrará cómo superarla.

Libro #1 "Enfrente sus gigantes" (Capítulo XI)

Intersecciones ciegas

En alguna oportunidad a todos nos ha pasado que no hemos entendido lo que sucedía, en algún punto decisivo de nuestra vida. El mejor de los cristianos alguna vez se ha preguntado:

¿ Tomo el trabajo o lo dejo pasar?

¿Acepto el matrimonio o no?

¿Construyo o compro?

¿ Me voy de casa o me quedo?

Una de las preguntas mayores de la vida es ¿ Cómo puedo saber lo que Dios quiere que yo haga? David se pregunta eso. Saúl y Jonatán están muertos, el trono está vacio y las opciones abiertas. Pero antes de decidirse consulta al Señor su Dios. En ese tiempo Jehová tenía formas peculiares de dirigir a sus siervos y de mostrarle su voluntad (mediante profetas, piedras que se iluminaban según la respuesta de Dios). Pero tenga algo seguro, aunque ya esos métodos no son utilizados por Dios hoy en día, así como Dios guió a David, así lo puede guiar a usted.

La Biblia está llena de promesas como esta: “Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti” (Salmos 32.8) o “Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen” (Juan 10:27).

¿Cómo consultas a Dios hoy en día? Conociéndolo mejor y leyendo su Palabra, porque “Ciertamente la palabra de Dios es vivía y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y el espíritu, hasta la médula de los huesos, y juza los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).

Cuando te ves en situaciones si conoces la Palabra, vendrán a tu mente los versículos (tal vez no textuales pero si la escencia) que has leído sobre cómo comportarte ante esa situación, pero para eso debes dedicar tiempo a estudiar la Biblia.

Otra forma es consultar con nuestra familia de fé. Ya otros han pasado por esta situación, no eres el primero que te enfrentas a ese problema, ya alguien más ha estado parado dónde estás. Busca consejo.

Una táctica que puede ayudarte a decidir qué hacer es contestandote la siguiente pregunta ¿ Qué elección me dará la mayor sensación de paz y de que estoy actuando conforme a lo que Dios dice debe actuar un creyente? Dios nunca te conducirá a violar su Palabra. El no le indicará nunca que el mejor camino es mentir o lastimar o engañar.

¿Tiene un corazón para Dios? Préstele atención

¿Una familia de fé? Consúltala

¿ Una Biblia? Léala

LIBRO #1 "Enfrente sus gigantes" (Capítulo XII)


Fortalezas

Cuál es esa debilidad, el mal hábito, la actitud desconsiderada que siempre le hace sentirse menos cristiano? ¿Dónde tiene Satanás su fortaleza en usted? Ah! ahí está la palabra adecuada, FORTALEZA: un baluarte, una muralla con puertas altas. Es como si el demonio hubiera tomado una debilidad y construido una rampa alrededor. “No tocarás este defecto” , esa fortaleza que se ubica entre la ayuda de Dios y usted.

Puede ser un temperamento explosivo, una imagen frágil de usted mismo, hambre insaciable, tentaciones, críticas.

Fortalezas: Los desafíos viejos, difíciles, desalentadores.

David supo lo que era luchar contra las fortalezas de Jerusalén para atacar a los jebuseos que vivían allí, ellos decían que David no podría tomarla “Aquí no entrarás” , pero él sí pudo. David se instaló en la fortaleza y la llamó ciudad de David (2 Samuel 5:6-10). A pesar de que los jebuseos despreciaron a David el logró vencerlos y así es nuestra vida en el Señor.

Dios escribe sin embargos en nuestra biografía. Nunca leyó la Biblia hasta la edad de su retiro , sin embargo, tuvo una fe profunda. Nunca fue a la escuela, sin embargo, llegó a ser un gran comerciante. Se crió con padres alcohólicos, sin embargo llevó una vida sobria.

Todos necesitamos un sin embargo. Y Dios tiene suficientes. Las fortalezas no significan nada para El.

Ahora tiene que estar pendiente de que dos tipos de pensamientos compiten continuamente por su atención. Uno proclama la fuerza de Dios y el otro muestra las fallas que usted tiene. Uno anhela formarlo, otro anhela destrozarlo. Uno viene del maligno, que quiere verlo esclavo de sus debilidades, y otro viene del Espíritu Santo que quiere liberarlo. ¿A cuál de los pensamientos escuchará?

Haga lo que hizo David, cuando todos los demás vieron murallas, David vio túneles, cuando todos se concentraron en lo lógico, David se concentró en lo ilógico.

Vuélvase una oreja sorda a las antiguas voces. Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas (2 de Corintios 10:4)

Pedro negó a Jesús.
José fue a prisión en Egipto.
La mujer samaritana se casó cinco veces
A Jesús lo mataron….

Sin embargo: Pedro predicó, José dirigió, la mujer compartió, Jesús resucitó y ¿usted? Su sin embargo espera....

Libro #1 "Enfrente sus Gigantes" (Capitulo XIII)


Deidad distante


En 2 Samuel 6:1-11 se relata el momento en que David decide traer de nuevo el arca del pacto que había estado treinta años fuera de Jerusalén. El organiza un bello desfile y todos van danzando y cantando al ritmo de los instrumentos de la época , cuando uno de los bueyes tropieza y Uza el sacerdote, intenta agarrar el arca para que no se caiga y Jehová se enfurece y lo hiere y cae muerto!!! David se turba y detiene el desfile y deja el arca en la casa de Obed-edom por tres meses. Luego recibió la noticia de que Jehová permitiría que el arca fuera trasladada, pero esta vez David hizo conforme estaba establecido e iba danzando eufóricamente delante del arca.

Tenemos un hombre muerto y un hombre danzando. Veamos los significados de esto.

Por qué murió Uza si solo estaba tratando de que el arca no se cayera??? Pues resulta que Jehová había ordenado que el arca, una vez se ofrecieran los sacrificios, solo podía ser levantada por palos de acacia y no con las manos. Uza debió haberlo sabido, era sacerdote, descendiente de Aarón. Sabía que el arca no se debía llevar en bueyes sino por los sacerdotes, ni en carreta sino en palos… conocía la ley, mejor que nadie pero decide cambiar las órdenes de Dios, decide convertir lo santo en rutina, lo sagrado en secundario, no hay obediencia sino conveniencia. La pregunta no debe ser por qué Dios mató a Uza, sino POR QUE DIOS NOS PERMITE VIVIR?

La imagen de Uza muerto nos envía un serio y escalofriante aviso a todos aquellos que podemos asistir a la iglesia con la frecuencia que deseamos y participar de la comunión en cualquier momento que queramos. El mensaje: No relaje lo sagrado.

Dios se hace presente en sus propios términos. Viene cuando se siguen las instrucciones con cuidado, cuando los corazones están limpios y se ha realizado la confesión.

La imagen de David danzando tan alegremente porque Dios estaba presente, a través del arca,  nos debe enseñar que aunque estemos en el Sahara, Dios está con nosotros y debemos celebrar por esto. David danzó porque supo que no estaba solo que Dios estará con nosotros siempre, no nos deja solos con nuestros temores, con nuestras enfermedades, con nuestras preocupaciones o tentaciones. Dios está con nosotros y es una razón para celebrar!!, esté gozoso.

Uza olvidó el Dios en el que creía, olvidó que debía hacer sacrificios, obedecer, no observó sus decisiones, es más quiso ayudar a Dios…y nosotros??? Vivimos en el infierno 6 días y aprovechamos la gracia del domingo solamente? O colgamos un crucifijo alrededor del cuello y encedemos velas y con esto creemos que atraemos a Dios? Dios no es persuadido, no es ordenado, no es convencido de que venga a nuestras vidas por  nuestras  vanas maneras de atraerlo!!! . El es un Dios personal, no responde a ritos y a eslóganes bien redactados, ni a frases repetidas por una hora, busque en la Biblia y lea lo que Dios le pide, no pierda su tiempo haciendo lo que usted o la tradición le dice que le agrada a Dios. Conozca a Dios, lea su Palabra, no haga como Uza, no acomode, no aleje a Dios por falta de conocimiento.

 El busca más. Busca reverencia, obediencia y a los corazones que están hambrientos de El. Cuando los ve, ¡Viene! Y permite que una orquesta les alegre el corazón y dancen y canten como David, dándole gracias por estar ahí..

20100127

Libro # 1: "Enfrente sus Gigantes" (Capítulo XIV)

PROMESAS DURAS


El rey de David está coronado, Saúl y Jonatán habían muerto y ahora se encontraba disfrutando del reinado de Israel, pero quién sabe que le habrá hecho recordar el pacto que hizo con Jonatán cuando su amigo, el hijo del rey Saúl le salvó la vida. David había prometido en los días de su juventud que él protegería a Jonatán y que nunca dejaría de ser bondadoso con la familia de éste  (1 Samuel 20:14-15). Pero David no había podido cumplir la promesa pues a su amigo lo mataron antes de él poder demostrarle la fidelidad,  por lo que decide salir a buscar algún descendiente de Jonatán, algún sobreviviente de la matanza y encuentra que en una aldea lejana se escondía un hijo de su amigo pero que era minusválido, Mefiboset.

David no duda ni un instante traerlo al reino, para que disfrute de lo se merece, de lo que él le había prometido a su padre, su mejor amigo, Jonatán. David pudo haberle enviado dinero, mantenerle una pensión, pero fíjese que David mantiene su promesa aunque su amigo esté muerto y decide tener su hijo bajo su cuidado. Pero  más adelante  Mefiboset se ve envuelto en una situación dudosa respecto a su fidelidad a David , pero el rey lo mantiene en su casa, fiel a su promesa, pues su fidelidad a la promesa no depende del comportamiento de Mefiboset.

Y nosotros? Permanecemos fieles a las promesas que hicimos a nuestros conyúges cuando están atravesando una situación difícil? Una mujer se encuentra en una depresión , su marido permanece fiel a su promesa? Un hombre comete una infedelidad, su esposa permanece fiel a su promesa.? Un hijo se va de la casa por su mal comportamiento, permanece fiel a su promesa de velar por él y amarlo?

Dios sí. El hace promesas y nunca las rompe, las toma muy en serio, las sella de forma dramática. Recuerde la promesa que Dios le hizo a Noé de no destruir jamás la tierra por agua y dejo señal de su pacto, el arco iris. 

Cuántas veces no se ha sentido usted como Mefiboset?  Inválido emocionalmente, incapaz de caminar por la vida, sin fuerzas…y aparece un mensajero de Dios, un maestro, un amigo, un hermano, un predicador, alguien con una noticia, con un mensaje para usted, una noticia que viene de Dios y le recuerda que Dios es fiel y prometió darle vida eterna y no dejar caído para siempre al justo! Porque Dios no depende de cómo usted se porte para mantener su promesa, El es fiel y quiere que usted lo  tome como ejemplo para enfrentar ese desafío.  Cuando ama lo que no es fácil de amar, tiene un destello de lo que Dios hace por usted.

20100126

Libro #1 "Enfrente a sus gigantes" (Capítulo XV)


Aire de Altivez

Donde está David ahora? Está en la cima de su vida, tiene dos décadas en el trono, se ha distinguido como guerrero, músico, estadista y rey. Su gabinete es fuerte, no tiene derrotas en el campo de batalla, la gente lo ama, sus soldados le sirven. David está en su nivel más alto.

Un día en esta prosperidad David ve una mujer, Betsabé, una mujer que es ajena, casada con Urías, uno de sus militares más fieles pero la quiere para él, entonces comienza a ejercer su poder. Envía a un sirviente preguntar por esa mujer. Envía mensajes para que Betsabé viniera a palacio, tiene relaciones con ella, la embaraza y envía a Urías el esposo al campo de batalla para que lo maten. Luego David envía a alguien por Betsabé y se casa con ella.  Todo el tiempo envía, ejerce su poder.

David se ha vuelo arrogante, demandador, egoísta, ha perdido el control. Ya no escucha a nadie, no escucha las advertencias de sus sirvientes, ni la voz de su conciencia, ni tampoco escucha a su Señor. El estar muy alto le ha tapado los oídos y lo ha cegado.

¿ Cree que esto solo le pasa a David? Sé que al igual que Max Lucado y que yo usted  ha experimentado esa sensación de poder, se ha sentido superior a alguien, ha peleado por sus derechos en un banco y ha tomado una actitud arrogante frente a la “secretarita esa” , “búscame un superior” ….piense, fácilmente lo recordará.

La historia de David y Betsabé es más de poder que de deseo. Es la historia de uno que se  se elevó muy alto. Un hombre que necesitaba escuchar estas palabras: “Baja antes de que te caigas”. Dice proverbios 16:18, “Al orgullo le sigue la destrucción; a la altanería, el fracaso”. Por eso Dios odia la arrogancia, detesta ver a sus hijos caer desde alto.

Práctique la humildad, abrace su pobreza de espíritu, Dios dice en Proverbios 8:13 “Yo aborrezco el orgullo y la arrogancia”.

Si usted no quiere que Dios haga que obtenga discernimiento bajándolo de golpe, mejor descienda de la montaña usted solo antes de que se caiga de ella. Sólo pregúntele a David. Nunca pudo recuperarse de esta contienda que libró con ese gigante del orgullo, debido al pecado que cometió al abusar de su poder para matar a Urías y apropiarse de su mujer.

LIBRO #1 "Enfrente a sus Gigantes" (CAPITULO XVI)


Colapsos Colosales

Si existiera una caja con cintas grabadas documentando cada segundo de su vida, cuál de esos videos quemaría?
El rey David, tenía una parte de esa cinta que hubiera querido quemar, aquel tiempo en que cometió adulterio, dejó embarazada a Betsabé, asesinó a su marido y engañó a todos a su alrededor.

Para David el encubrimiento parece total. Nadie pudiera detectar nada en el Rey  pero no todo está en armonía en el corazón de este hombre. La culpa hierve a fuego lento, y describirá esta época de pecado secreto en el Salmo 32:3-4, cuando dice:
"Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día. Mi fuerza se fue debilitando como al  calor del verano, porque día y noche tu mano pesaba sobre mí" 

No puede escapar de eso, porque Dios lo mantiene en la superficie, lo que David había hecho le desagradó al Señor.  David cree que Dios ignoró la situación y justo cuando pensaba eso alguien da un paso desde atrás de las cortinas, Dios no está en silencio, habla a través de un profeta y le enrostra a David su pecado. Desde ese día la tragedia marca la vida de David, incluso el hijo del adulterio muere. Pero,  para qué el Señor hizo todo esto? Por qué descubre el pecado y trae consecuencias?  Es solo cuestión de castigar?

La respuesta es simple:  Dios no descansará hasta que nosotros no hagamos lo que hizo David: CONFESAR NUESTRA FALTA.
Dios tomó su sueño, su paz, su descanso, para sacarle su pecado. Puede una madre no hacer nada y dejar que las toxinas invadan a su hijo? Puede Dios sentarse ociosamente mientras el pecado envenena el suyo?

Se necesitó un año de David, un embarazo, la muerte de un soldado pero finalmente el corazón de David se suavizó y confesó:  "He pecado contra el Señor" (v. 13)

Ubique ese  error  suyo ante el asiento juzgador de Dios. Permítale que lo condene, permítale que lo perdone y permítale que lo guarde.

Dice el Salmo 103:12-13: "Tan lejos de nosotros echó nuestras transgesiones como lejos del oriente está el occidente. Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos".

Libro # 1 "Enfrente sus gigantes" (Capítulo XVII)

Asuntos de familia


Hace 14 años desde que el Rey David sedujo a Betsabé y 13 años desde que el profeta Natán le dijo : “Por eso la espada jamás se apartará de tu familia “, y así se cumplió. En la familia del Rey David hubo incesto, engaño, una hija violada, un hijo asesinado, un palacio conmocionado.

Su familia necesitaba más que nunca al David que venció a Goliat, al líder, al misericordioso que perdonó al Rey Saúl, pero David no pudo responder, solo lloró, lloró en la soledad.

Se convirtió en un padre permisivo que no tenía control de sus hijos, un hombre que había tenido 8 esposas y muchas concubinas, su fracaso en la vida matrimonial, en su hogar lo volvió un hombre triste y solitario.

David triunfó en todas partes excepto en su hogar.

Podemos observar en la Biblia que David rogó por sus enemigos, por su amigo Jonatán, por su rival Saúl, por el hijo de Betsabé, pero no encontramos ruegos por su esposa, por su hogar, por todos sus hijos.

David falló en eso, no cometa el mismo error. Sea ferozmente leal a su cónyuge. Ni siquiera mire 2 veces a otra persona, no coquetee, no provoque. En lo que respecta a sus hijos, dedíqueles tiempo, no solo calidad de tiempo, sino cantidad, tiempo sostenido, ore por ellos.

No pague el precio que David pagó por ser un gran Rey. David murió con los cuidados de una extraña, seguro que hubiera preferido morir bajo los abrazos de una esposa y rodeado de sus hijos. Haga usted de su esposa(o) el objeto de su más alta devoción, de su más profunda pasión.

Triunfe primero en el hogar y luego como rey.

Libro #1 "Enfrente sus gigantes" (Capítulo XVIII)


Esperanzas Destrozadas


Este capítulo aborda la vida de dos personajes, el rey David y otro más contemporáneo al que le vamos a llamar por ahora, el joven Wilhem.

Al final de sus días, David expresa: “Yo tenía el propósito de construir un templo para que en él resposara el arca del pacto del Señor nuestro Dios y sirviera como estrado de sus pies” (1 Crónicas 28:2) . Pero Dios tenía otros planes para él y aunque David ansiaba con todo su corazón hacer esto para agradarle al Señor y tenía los materiales, el oro, los arquitectos y los planos, Jehová le contestó: “No edificarás casa en mi nombre, porque eres hombre de guerra y has derramado mucha sangre…. Tu hijo Salomón es quien edificará mi casa y mis atrios”.

Así mismo pasó con el joven Wilhem en 1879 , su anhelo era predicar y comenzó a hacerlo en una pequeña iglesia, le daba su sueldo a las personas y realmente no ponía mucho interés en su apariencia física, porque su única pasión era servirle al Señor y a su iglesia, pero un día llego su superior a visitarlo y considero que esa apariencia no era la apropiada para un ministro así que lo despidió. Wilhem quedó devastado.

¿Qué hace usted con los momentos “pero Dios decidió” en su vida? Cuando Dios interrumpe sus planes buenos, sus buenas intenciones ¿cómo responde? ¿ Analiza cómo los reemplaza? Cuándo se enfrenta al gigante de la decepción, qué piensa?

David se contestó a si mismo, tal vez Dios no quiso que construyera el templo pero sin embargo Dios lo había hecho pasar de pastor a rey de Israel, como dice él mismo en 1 Crónicas 28:4 “de esta tribu escogió a mi familia y de entre mis hermanos me escogió a mi, para ponerme sobre Israel”.

Y el joven Wilhem que pasó con su ministerio destrozado? Como entender que Dios le había cambiado sus planes? En un principio tenía ira pero un día, viendo a un minero torcido por el peso del carbón que cargaba, lo comenzó a dibujar en un papel y se dio cuenta que ese era su llamado. El hombre joven, predicador,  no se resistió a convertirse en el artista que el mundo no pudo resistir: Vincent Wilham Van Gogh. Su “pero Dios” se convirtió en un “sin embargo Dios”.

¿Quién puede decir que el suyo no se convertirá en lo mismo? Dios te cambia los planes con un propósito, solo ten fé y sigue buscando tu llamado.

Libro #1 "Enfrente sus Gigantes" (Capítulo XIX)


Derribe a Goliat

Los Goliats todavía recorren nuestro mundo. Deudas, desastres, engaños, peligros, enfermedad, depresión. Las amenazas del gigante todavía se muestran insolentemente, pavoneándose, y le roban el sueño, además de apropiarse de su paz y de succionar la alegría. Pero NO PUEDEN DOMINARLO. Usted sabe cómo tratar con ellos. Se enfrenta a los gigantes encarando primero a Dios.

Si se centra en los gigantes, tropieza usted. Si se enfoca en Dios, caen sus gigantes.

Recuerda como David cuando era un pastor tomó 5 piedras para enfrentar a Goliat? Pues tome ahora usted esas 5 piedras.

1. La Piedra del pasado: David recordó lo que Dios había hecho por el pueblo judío. Fíjese usted en las victorias de Dios en su vida. Haga una lista y comprobará que Dios ha hecho esto antes. Se dará cuenta que Dios le ha salvado de muchas situaciones y esta será una de ellas. Escriba sus preocupaciones en la arena, talle sus victorias de ayer en piedra.

2. La piedra de la Oración: No se enfrente a su gigante sin orar. Dedíquele tiempo a orar. David clamó cuando se encontraba en las cuevas y  escribió : “Ten compasión de mí, oh Dios; ten compasión de mi, que en ti confío. A la sombra de tus alas me refugiaré, hasta que haya pasado el peligro. Clamo al Dios Altísimo, al Dios que me brinda su apoyo” (Salmo 57:1-2).

3. La Piedra de la Prioridad: Su primera prioridad debe ser la reputación de Dios. David la preservó por un tiempo celosamente, cuando triunfó frente a Goliat, cuando dijo : “Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza”. Nadie difamaría a su Señor. Entonces usted en lugar de lamentarse frente a su Goliat, déle la bienvenida. Su cáncer es la oportunidad de Dios para flexionar sus músculos de resistencia. Su pecado es la oportunidad de Dios para exhibir su gracia. Su problema puede ser la forma que Dios utilice para que usted glorifique su nombre.

4. La piedra de la pasión: “En cuanto Goliat avanzó para acercarse a David y enfrentarse con él, también éste corrió rápidamente hacia la línea de batalla para hacerle frente”. ¿ Ha estado usted fíjandose en su problema mucho tiempo? ¿ Eso le ha ayudado? Hacer una lista de sus heridas no es condición para curarlas. Detallar los problemas, no los resolverá. Clasificar los rechazos, no los quitará. Enfrente su problema.

5. La piedra de la persistencia: David no pensó que una sola piedra heriría al gigante, el filisteo tenía 4 hermanos más, por lo que David tomó la precaución de llevarse 5 piedras. Nunca abandone la pelea. Una oración puede nos ser suficiente. Una disculpa podría no serlo. Un mes o un año podría no bastar para superar a su Goliat. Talvez incluso lo derriben una vez o dos… pero no se aparte. Manténgase cargando las piedras.

David tomó cinco piedras. Tomo cinco decisiones. Haga los mismo, pasado, oración, prioridad, pasión y persistencia.