20100128

LIBRO #1 "ENFRENTE A SUS GIGANTES" (Capítulo V)


Épocas de sequía

David ha entrado en época de sequía, esa época que tú y yo conocemos bien, donde la sed de paz es insaciable, donde todo se ha volteado de repente, donde nuestro poder de decisión no sirve de nada.

Después de salir de la ciudad de los sacerdotes ahora se ha metido en la tierra de Goliat, la tierra de los filisteos, total, ambos tienen un enemigo común: Saúl, tal vez convenga aliarse con estos. Pero entra en pánico, tiene miedo de unirse a esta gente. David no ve a Dios, ve problemas, entonces decide hacerse el loco y finge ser epiléptico para que los filisteos lo expulsen de su ciudad. Ahora, a donde puede ir??? Se adentra en el desierto…aquí por lo menos está tranquilo aunque sabe que es un lugar inhóspito. Luego entra a la cueva de Adulán y comienza a recordar quién es su Dios.
Cuantas veces nuestros Saules nos han separado de lo que hemos logrado, de nuestra familia, de nuestros trabajos, de amigos, de nuestra paz, de nuestra tranquilidad? Y hemos mirado al desierto que nos espera y decimos “y ahora que’?” .
Pues aquí viene lo interesante, el desierto, el tocar fondo, el sentirse sin rumbo, la mayoría de las veces te hace volver a Dios, encontrar un refugio en medio de ese desierto candente. Eso le pasó a David, te invito a que leas el Salmo 57 completo (si no tienes Biblia a mano, búscalo en internet) y veas expresada la confianza de David en Dios, cuando dice en el versículo 1 :

Ten misericordia de mí,
oh Dios, ten misericordia de mí;
Porque en ti ha confiado mi alma,
Y en la sombra de tus alas me ampararé
Hasta que pasen los quebrantos
Busca en Dios tu refugio. Max Lucado tiene anotada esta cita en su Biblia “Tú nunca sabrás que Jesús es todo lo que necesitas hasta que Jesús sea todo lo que tengas”, que gran verdad!!! Por eso las pruebas, por eso los desiertos, para que probemos depender de El.
Las iglesias fuertes están pobladas de actuales y antiguos moradores de desiertos, gente que ha dicho mentiras, gente que casi se vuelve loca y gente que no ha olvidado todo eso que vivió.
Está usted en su desierto? Llegue hasta Dios como un fugitivo lo haría hasta una cueva. Encuentre refugio en la presencia del Señor. Busque una iglesia donde sus miembros están allí porque han llegado buscando el refugio, el perdón de Dios, no una iglesia donde se siente en un banco y cada domingo salga sin conocer los testimonios de quienes lo rodean. Confórtese con gente de Dios.

Su clave para sobrevivir al desierto: buscar a Dios y refugiarse en una congregación de personas que han llegado allí por su propio pie, no por tradiciones o porque ahí lo llevaban cuando eran pequeños, si no porque han atravesado desiertos y han encontrado un oasis donde aplacar su sed.

3 comentarios:

  1. Hoy dia y luego de haber tenido la experiencia de conocer a Cristo, me apena reconocer que los seres humanos cuando tocamos fondo es que le buscamos, que sea por dolor, no cuando estamos en medio del extasis de los placeres de las cosas mundanas, pero por ello tambien doy gracias por haber tocado fondo y porque en medio del desierto le pude conocer y ver su rostro, hoy no me arrepiento y puedo dar cientos de testimonios en tan poco tiempo (casi 4 años) de la grandeza de su amor.
    Dios bendiga A todos los que se congregan en este bellisimo blog....

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  2. Me encanta tu blog, me ha llegado a lo que estoy pasando en estos momentos gracias a dios por personas tan entregadas como tu que dios te bendiga y voy a seguir leyendo cada capitulo gracias.

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  3. Hola Zami, es la verdad, cuando tocamos fondo es que nos acercamos más a Dios, es increíble pero es así'..
    Martha, me alegro de que estos escritos te sirvan de aliento, ánimo. El Señor usa las personas como instrumentos para llevar su gracia a los corazones necesitados.
    Besos
    Jackie

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